lunes, abril 20

Alcohol y perjuicios

El nombre científico del alcohol que bebemos es etanol, también conocido como alcohol etílico. Existen otros alcoholes cómo el Alcohol Isopropílico, usado como desinfectante, solvente en la industria cosmética y limpiador de electrónicos, Alcohol Butílico que se utilizado como solvente en pinturas, tintas y resinas, Alcohol Glicérico que puede obtenerse como subproducto en la fabricación de biodiesel o mediante la hidrólisis de aceites y grasas, Ciclohexanol, que es el precursor en la producción de nylon y como solvente. Y la lista de alcoholes continua, pero aquí nos quedamos en el etanol, que es el habitual compañero en festejos, acontecimientos sociales o cuando exista la oportunidad de consumirlo. 

El mismo que al hacerlo en exceso cómo cualquier cosa trae consigo una serie de problemas cómo;

  • Sistema Nervioso: Es un depresor que causa pérdida de coordinación, reflejos lentos, confusión y, en consumo crónico, daños neurológicos permanentes o demencia.
  • Hígado: Es el órgano más afectado; puede derivar en hígado graso, hepatitis alcohólica y cirrosis hepática.
  • Cáncer: Está clasificado como carcinógeno. Su consumo se vincula con cáncer de esófago, hígado, colon, mama y cavidad oral.
  • Salud Cardiovascular: Puede provocar hipertensión, arritmias y debilitamiento del músculo cardíaco (miocardiopatía).
  • Efectos Teratogénicos: El consumo durante el embarazo causa el Síndrome Alcohólico Fetal, con daños irreversibles en el desarrollo del bebé.

Además de lo citado un nuevo estudio sobre el impacto del alcohol en la salud cardiovascular. Cada vez que alguien brinda y dice “salud”, la evidencia científica tiene algo que aclarar: el alcohol, aun en pequeñas cantidades, no es tan inofensivo como creemos.

Hay pruebas que demuestran que incluso un trago considerado “moderado” puede dañar el corazón y aumentar el riesgo de arritmias, infartos e hipertensión.

Cómo se explicó en la The American Journal of Cardiology: “El impacto del alcohol en la salud cardiovascular es bifásico: una ingesta baja o moderada puede parecer protectora, pero el consumo excesivo o los atracones causan un daño significativo” que pueden incluso llevarnos hasta a la muerte.

Aunque pequeñas cantidades del consumo de alcohol podrían elevar el colesterol bueno, ese posible beneficio desaparece rápido cuando la ingesta aumenta.

“El consumo excesivo de alcohol o los atracones inician una cascada de procesos celulares y moleculares perjudiciales en el sistema cardiovascular”. El alcohol afecta las células cardíacas, incrementa el estrés oxidativo y rompe el equilibrio químico necesario para que el corazón funcione bien, órgano muy importante por su función de bombear sangre al organismo, que sin la misma no puede funcionar bien, cómo sin suficiente oxígeno limpio, alimentos o agua.  

Algo más para saber

Debemos entender también que beber mucho alcohol provoca inflamación, fibrosis y cambios estructurales que, con el tiempo, afectan la función y la salud general del corazón.

Es clave entender también que el “síndrome del corazón festivo” (o el síndrome del corazón de vacaciones”), una arritmia que aparece después de consumir mucho alcohol, incluso en personas sin antecedentes cardíacos.

Si gusta de consumir alcohol tenga en cuenta los problemas que trae consigo beber mucho cuando le inviten unas copas o tenga la oportunidad de compartir con parientes o seres queridos un ágape o acontecimiento en el que pueda consumir alcohol sin restricción alguna.