La muerte, aunque sea algo natural, algunas veces en este mundo de” seres humanos” se da de formas difíciles de entender, cómo lo ocurrido en Canadá donde se dieron al menos nueve muertos y 27 heridos en un tiroteo masivo en una escuela secundaria y una vivienda. La Real Policía Montada canadiense informó que siete de las víctimas murieron en el centro educativo y otras dos fueron halladas sin vida en una vivienda relacionada con el incidente. Parecía suficiente con los incidentes que se registraron en su país vecino, los EE.UU, donde según el K-12 School Shooting Database, entre 1966 y finales de 2025 han habido más de 2,300 casos en los que se disparó un arma en una institución académica. Lugares donde presumimos que las personas van a enseñar, aprender e interactuar con otros y no a lastimarse o morir.
Y el gobernador canadiense de la Columbia Británica David Eby calificó el tiroteo de una «tragedia inimaginable. Expresando su profundo pesar por las vidas perdidas y el impacto devastador en la pequeña comunidad al oeste del país.
No es fácil escribir sobre esto, porque uno se imagina con sus ex compañeros de escuela o colegio muertos por el uso de armas de fuego. Que fueron diseñadas y construidas para que lo usen soldados, policías o cualquier responsable en seguridad para cuidar vidas y no destruirlas adrede.
Violencia que se replica
El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró estar «devastado» por el tiroteo de este martes en la localidad de Tumbler Ridge, en el oeste del país, que ha dejado al menos diez personas muertas, y extendió sus condolencias a las familias y amistades de las víctimas.
El responsable del tiroteo masivo ocurrido en Tumbler Ridge, Columbia Británica, el 10 de febrero de 2026, ha sido identificado por las autoridades como una mujer (cuyo nombre no ha sido revelado públicamente hasta el momento) que murió en el lugar de los hechos por una herida autoinfligida.
De esta forma Canada entra en la lista de países peligrosos para ir a trabajar, estudiar o vivir. No tanto por el narcotráfico, sino por personas mentalmente desequilibradas que deciden enfocar su energía y fuerzas en destruir lo más importante que existe en este planeta que son las vidas humanas.
El tiroteo ocurrió en Tumbler Ridge, un municipio en las faldas de las Montañas Rocosas con una población de menos de 2.400 habitantes. Que ahora ha quedado con menos personas, no porque hayan migrado a otro lugar, sino porque han fallecido y nunca más volverán.
Lo ocurrido en Canadá nos debe servir no tanto para llamar la atención de las personas movidas por el morbo, sino para ya no repetir más este lamentable hecho en cualquier escuela o colegio donde debe existir curiosidad, integración y ganas de enseñar y aprender desde ciencias hasta cómo entendernos, tratarnos y relacionarnos entre seres humanos para que esos períodos y lugares en nuestras vidas sirvan para hacernos inteligentes y útiles en cualquier cosa que hagamos en la vida.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
