La adicción es la afición extrema a alguien o algo. De acuerdo a lo que sea adicto, existen perjuicios para su salud o vida. La adicción no es simplemente una cuestión de falta de voluntad; es una enfermedad compleja que altera el funcionamiento del cerebro y afecta varias dimensiones de la vida de una persona. El consumo de cigarrillo es adictivo porque contiene nicotina que es un alcaloide tóxico del tabaco, que provoca hipertensión arterial, taquicardia y estimula el sistema nervioso central, induciendo adicción o tabaquismo.
Los cardiólogos alertan sobre la nicotina: «Si no actuamos, nos enfrentaremos a la mayor ola de adicción desde la década de 1950», la nicotina es tóxica para el corazón y los vasos sanguíneos. En la década de 1950, la adicción a la nicotina era un fenómeno fascinante y contradictorio. A diferencia de hoy, no se consideraba una «adicción» médica o psiquiátrica, sino un hábito social casi universal, glamourizado y profundamente arraigado en la vida cotidiana.
Altos riesgos emergentes
Ahora existe el miedo de que se vuelva a repetir, por lo que debemos atender cuánto, cómo y dónde fumamos. Hay que tener en cuenta que el fumar en exceso puede dañar nuestro;
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Sistema Respiratorio: Es el área con daños más visibles y rápidos. El humo destruye los cilios (pequeños vellos que limpian los pulmones) y los alvéolos.
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Corazón y la Circulación: la nicotina eleva la presión arterial y el ritmo cardíaco, mientras que el monóxido de carbono reduce el oxígeno en la sangre.
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Sistema Cardiovascular: Fumar daña el corazón y los vasos sanguíneos, lo que aumenta drásticamente el riesgo de muerte súbita.
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Sufrir varios tipos de Cáncer cómo;
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Boca, laringe y faringe.
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Esófago, estómago y páncreas.
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Vejiga, riñones y cuello uterino.
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Leucemia mieloide aguda.
Entre las principales conclusiones de los expertos, se destaca que la nicotina es una potente toxina cardiovascular que causa daños al corazón y a los vasos sanguíneos, independientemente del sistema de administración.
Alertan asimismo de que la adicción juvenil «está aumentando rápidamente, impulsada por los sabores, el márketing en las redes sociales y las lagunas regulatorias», y hacen hincapié en que la exposición pasiva al humo, vapor y emisiones de tabaco calentado también causa daño vascular. Por todo ello, recuerdan que «los vaporizadores y las bolsas no son herramientas eficaces para dejar de fumar, sino que son un punto de entrada al hábito y, a menudo, conducen a un uso dual (junto con los cigarrillos)», para el consumo de nicotina.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
