Comentario 3×3
Por Benjamín Fernández Bogado
El Paraguay no se prepara para la renegociación de Itaipú como debiera. Simplemente está tirando algunas ideas sueltas, pero no tiene un propósito. La única idea cierta hasta ahora es la que ha dado el que fue durante mucho tiempo mano derecha de Stroessner, Conrado Pappalardo, que cree que debemos volver a endeudarnos por Itaipú con alguna firma financiera que nos de US$ 10 millones para apalancar el supuesto desarrollo del país.
Solo para que tengan un indicativo, en 100 días de pandemia, nos hemos gastado casi US$ 2 mil millones, eso significa que lo que podríamos recibir de Itaipú por un endeudamiento de 30 a 40 años, puede acabarse en menos de lo que canta un gallo. El Paraguay tendría que encontrar una cuestión muy sencilla y evidente, retirar el 50% de su energía y lograr con eso convertir al Paraguay en un centro de la generación de productos eléctricos y de utilización masiva de esta energía.
En todo lo que se mueva, en todo lo que se requiera, acabar con la utilización de cocinas que utilizan gas para dicho propósito o dejar de cocinar los alimentos con leña y carbón, 72% corresponde a cuestiones que tienen que ver con la desertificación del país y con la deforestación masiva.
El Paraguay no tiene un solo plan con respecto a qué es lo que va a hacer con la energía cuando retire, y lo único que piensa es cómo convertirlo en renta, pero para eso también hace falta capacidad para negociar. Si tenemos a la Ande que le dice a 40 mil usuarios, te engañé, te sobrefacturé, te mentí, y es no tiene ningún costo, imagínense lo que podría pasar del 50% de la energía de Itaipú otorgada a la Ande para que negocie con Chile y Uruguay y tenga que pasar por los corredores eléctricos de la argentina.
El Paraguay no tiene una sola idea con respecto a la energía de Itaipú, no lo tuvo hace 50 años, y 50 años después estamos igual que hace media centuria.