millones de dólares por año, una cantidad enorme para un país pobre pero corrupto como
el nuestro, que con semejante oferta ha levantado el interés de distintos sectores que
utilizan el programa para distintos propósitos, uno de ellos orientado a la coima. Ayer a los
gobernadores colorados cartistas del Alto Paraná y de Concepción le sacaron la posibilidad de seguir
administrando estos fondos y que sea el Ministerio de Acción Social como lo hace en el
Departamento Central donde hay un gobernador liberal y en Asunción el administrador de esos
recursos.
La afirmación del senador Ovelar, conocido también como «trato apu’a», ha sido fulminante
contra la gobernadora de Concepción a la que calificó de por pohyi’í, de mano pesada para
solicitar coimas y porciones en la entrega de los recursos a los proveedores de Hambre
Cero. Aquí pareciera que los únicos que no tienen hambre son los administradores del
programa. El resto sigue sumido en la ignorancia y también en mucha comida, algunas de
ellas desperdiciadas y otras sobrefacturadas.
monumento a la corrupción.
acciones del narcotráfico y lavado de activos.
Su relación con Tío Rico y el narcotraficante más buscado de Sudamérica, el
uruguayo Marset, lo han hundido profundamente y ahora no le queda otra opción al senado
que purgarlo. Significa sacarlo de su seno y ser condenado a cumplir su condena en alguna
penitenciaría local. Sabemos de qué este tipo de sanciones generalmente terminan
transformadas en unos pocos meses bajo la sombra.
e incluso sesionar en el Congreso. Una verdadera mácula, una mancha más al Senado su presencia en
ese cuerpo legislativo. Ahora no les queda margen a los senadores.
Veremos si tienen la prontitud de sacarle la condición de senador como lo hicieron con Katia
González de manera ilegal o se alinean de nuevo a la corrupción, se mofan de la decisión de
la justicia y de aquellos acuerdos que firman con Estados Unidos de que van a combatir el
narcotráfico. Erico Galeano también le podríamos pedir algo que no figura en su mentalidad,
algo de ética, de vergüenza, de decoro y de abandonar voluntariamente ese seno legislativo para no tener
que hundirlo más en el descrédito y pasar sus días meditando entre rejas.
Las cuestiones licitatorias en el Paraguay constituyen grandes beneficios para un sector que
controla el poder. Esto significa 2.000 millones de dólares a repartir durante cada año de un
periodo presidencial de 5. Imagínense, estamos hablando de 10.000 millones de dólares que
acepta la poderosa maquinaria de la corrupción en todas las esferas y en todos los niveles.
El verdadero combustible del Partido Colorado en el poder es la corrupción, es la cantidad
enorme de recursos que se mueven en diferentes tipos de programas.
Las calificaciones de po pohyi, por parte de algunos que están también relacionados al mismo
tipo de delitos, muestra el escandaloso hecho que se reproduce cotidianamente en el
Paraguay y que no ha tenido, desafortunadamente, ni en la Contraloría ni en la Justicia, la
capacidad de rectificar rumbos y de castigar severamente a los implicados, de manera tal a
que su ejemplo no siga reproduciéndose en otros. Varios hechos de corrupción no tienen el
castigo ejemplar y la impunidad campea, y con eso los corruptos siguen teniendo la mano
pesada y las coimas continúan subiendo de categoría y de costo.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
