lunes, febrero 2

3×3 por Benjamín Fernández Bogado 5 de enero 2025

UN ATAQUE DE LOS EEUU DE PELIGROSAS DERIVAS
Varias derivaciones de carácter internacional, político,
geopolítico, trajo el ataque norteamericano a territorio venezolano. Es la primera vez que
acontece un hecho de esta gravedad en el territorio de Sudamérica, desde los tiempos de la
independencia.
Lo más cercano, 33 años atrás, que se recuerda también por el mes de enero, fue el ataque que se realizó
contra Noriega en Panamá y que terminó también con un exmandatario de ese país en los
tribunales norteamericanos. La situación tiene varias connotaciones. Por un lado, lo que dijo
en conferencias de prensa el sábado a la tarde el presidente Donald Trump, que dijo que
ellos van a ser los que van a gobernar Venezuela, que la lideresa María Corina Machado no
tiene el apoyo popular y, por lo tanto, deben ser ellos los que lleven adelante.
Afirman de que han conversado con la actual presidenta venezolana, quien jura hoy, Delcy
Rodríguez, la vice de Maduro, quien, sin embargo, posteriormente dijo que no hay ninguna
cuestión que lleve a conceder el territorio venezolano a la administración de Estados
Unidos, pero que, sin embargo, estaba dispuesta a conversar con ese país en los términos
de conveniencia mutua. Nadie sabe lo que va a terminar pasando en Venezuela. No solo con
la salida de Maduro se resuelve el problema de la democracia, palabra que en ningún
momento habló Donald Trump, ni tampoco Marco Rubio, durante la larga conferencia del
sábado a la tarde.
Evidentemente tampoco el pueblo venezolano jugará un rol activo. Unos cuantos salieron a
apoyar al gobierno de Venezuela, el actual, pero nadie salió para celebrar la caída de
Maduro en suelo venezolano. Cuestiones que llevan a serias interrogantes acerca de lo que
se viene.
¿Terminará Estados Unidos colocando tropas en el territorio venezolano? ¿Buscará que el
sistema implosione, aunque se muestra bastante sólido en las horas posteriores al secuestro
de Maduro? Interrogantes que solo el tiempo podrá develar. De momento, lo que queda es
una situación que conmociona al aspecto internacional, que podría tener derivaciones
complejas y significativas para Ucrania, en manos de los rusos, y Taiwán, en manos de los
chinos.
RECUPERA EL PAIS DESDE LA EDUCACIÓN
 Las cuestiones que tienen que ver con la
marcha de un país se reflejan generalmente en lo que hacemos o dejamos de hacer, en
términos educativos.
Se celebraron 149 años de fundación del primer colegio de secundario del país en 1877 del
denominado Colegio Nacional. En una jornada tocante de emociones, en el día de ayer,
varios oradores resaltaron el trabajo llevado adelante por esta institución en tiempos de una
grave situación política y económica que emergía, del Paraguay primero derrotado por la
Triple Alianza y posteriormente ocupado en el terreno por brasileros y argentinos. Gran
parte de esa apuesta fuerte que hizo el gobierno débil de aquella época nos demuestra que
había un compromiso de creer que la educación era un factor vital para reconstruir un país.
Los recursos utilizados sirvieron para dicho propósito, y personas con una clara visión de
futuro terminaron concretándolo. Un colegio nacido en lo opuesto del colegio de élite
británico del hito que fue construido para los hijos de las clases acomodadas, el Colegio

Nacional, sin embargo, fue levantado para favorecer a los jóvenes de escasos recursos
provenientes del campo que en su gran mayoría recibían becas aquí en la capital paraguaya.
El Colegio Nacional necesita recuperar por completo su visión histórica, volver a ser la gran
institución académica, acabar con la politiquería que lo fue destruyendo de forma constante
y permanente.
Una tarea que tiene que ser acompañada no sólo por las autoridades sino por los padres, los
alumnos y los maestros. Es la única manera que la memoria y el recuerdo se proyecten hacia
el futuro.

UN MUNDO NUEVO E INCIERTO
Las cuestiones que tienen que ver con el comercio y especialmente en un periodo de graves
desajustes por la guerra de las tarifas emprendida por Trump, debe también plantear una
mirada mucho más dinámica al interior del denominado Mercosur, el mismo que nació en el
Tratado de Asunción de 1991 y que tenía como argumento y razón hacer que el dinamismo
comercial significara el movimiento libre de personas en los territorios de los países
integrantes del acuerdo. Eso no ha acontecido, ni tampoco hemos logrado una moneda
única y menos aún una cohesión de intereses a la hora de proyectar lo económico a lo
político. Ahora, con la crisis en Venezuela y las desavenencias de Lula y Milei, los que
lideran la locomotora del proyecto del Mercosur, vamos a ver muchos rezagos e
incapacidad de hacer del proyecto integrador algo dinámico que proyecte a los países
miembros.
O las cuestiones políticas tuvieron más relevancia que lo comercial, lo aduanero y lo laboral,
o simplemente la voluntad de llevar adelante un proyecto en bloque. Como sí lograron los
europeos con la Unión Europea, es todavía un proyecto muy largo y de ambicioso porvenir
en nuestro territorio. Queda por ver la tarea, el compromiso y la responsabilidad de
proyectarla, dejarla como está o simplemente acabar con ella.