propuestas y compromisos, así como también responsabilidades prolongadas en el
cotidiano vivir de cada uno de nosotros. El Paraguay espera de nosotros también un
compromiso redoblado en términos de mejorar nuestras condiciones de vida.
Un país de seis millones de habitantes con 406 mil 752 kilómetros cuadrados merece vivir
mucho mejor que lo que vivimos. El modo sobrevivencia debe ser desplazado por la vivencia
plena, los derechos humanos respetados, los niveles de educación reforzados, nuestro
compromiso también de mejorar la salud y la relación entre mandantes y mandatarios. El
Paraguay espera también la confirmación de la construcción de una nueva ciudadanía, la
que nos demuestra en las elecciones municipales que realmente quiere una cosa diferente a
la que hemos venido construyendo desde hace tiempo, desde 1989, y que algunos
consideran que se encuentra agotada y estarían incluso dispuestos a sacrificar su libertad
tan difícilmente conseguida por alguien de mano dura que venga a hacer que la relación de
la política con el ciudadano funcione.
Que este 2026 político sea el renacer de una ciudadanía nueva para el Paraguay.
compromiso mucho mayor del gobierno para con sus ciudadanos, no es suficiente que el
presidente nos diga que las cosas no están bien y que el dinero no alcanza, o que la carne
está por los cielos, o que el dólar que baja debería traducirse en productos importados más
bajos en nuestros supermercados. Hay que trabajar para eso. Aunque el presidente Peña
haya prometido reformas en la ley de protección al consumidor, si no existe una voluntad
política de ejecutar lo que ya tenemos, es improbable que una nueva normativa mejore
demasiado las condiciones que tenemos.
La gente está sobreviviendo en muchos sectores y esa tiene que ser una preocupación real.
La otra de nuestro gobierno de economistas tiene que ser sincerarse con los números. No se
puede decir que hemos crecido en términos del producto interno bruto, de que los números
del crecimiento son más que elocuentes, pero sin embargo el gobierno acumula creencias
con sectores que ocupan a mucha gente, como el de la construcción, el de las valieras, el de
los proveedores de bienes y servicios del hambre cero o de medicamentos en los hospitales.
Hay que ponerse al día y para eso fundamentalmente hay que dejar de robar en las arcas
públicas, cuyo volumen supera los 2.000 millones de dólares. Hay que empezar a trabajar en
lo que significa la mejoría de la economía para la gente.
Un año nuevo también sugiere una serie de temas renovados en términos de la paz
mundial. Cada día vemos también que los conflictos continúan o surgen algunos nuevos, en
donde una industria armamentística costosa se encuentra en su mejor momento con el
conflicto entre Rusia y Ucrania, que ya está por alcanzar cuatro años, así como también el
inacabado problema en el Medio Oriente con la destrucción completa de Gaza por parte del
Estado israelí. Algunas de las cuestiones, hay otras en el África, donde también hay
conflictos de forma permanente y reiterada, que lleva a que muchos tengan que emigrar a
territorio europeo, generando situaciones también de conflictividad en los países de asilo.
La industria armamentística ha crecido notablemente y argumentan que necesitan
conflictos de forma permanente para ir deshaciéndose de viejos modelos de armas que no
se utilizaron y también para proveer de nuevos y sofisticados sistemas que permitan matar
a la gente. Los conflictos internacionales están incluso en las puertas de América Latina en
Venezuela, cercada por las tropas militares norteamericanas para evitar, dicen desde el
gobierno de Trump, el envío de narcóticos con destino a su territorio. La cuestión es que hay
gobiernos autoritarios que tampoco dejan pensar y dejan libre a sus pueblos y que lo han
sometido a pesar de la voluntad popular, que en el caso venezolano ha votado para que
Maduro se vaya del poder y este reforzó su apuesta autoritaria quedándose a pesar de la
voluntad en contra.
trabajo en conjunto y de un mundo de oportunidades.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
