domingo, octubre 4

3×3 miercoles 30 de septiembre del 2026 por Benjamín Fernández Bogado

NO NOS HAGAMOS DE LOS TONTOS

Las elecciones municipales convocan de nuevo a un electorado que ya tuvo que haber aprendido mucho en términos de propuestas, candidatos, partidos, decepciones, desencantos. Ya nadie puede aducir de que es un primerizo en términos de campaña.

Todos sabemos quiénes son los que podrían hacer cosas y aquellos que solamente buscan hacer negocios, transformando la política en una fuente de ingresos de carácter particular y patrimonial. Es el tiempo también de mirar en la oferta electoral a aquellos que durante mucho tiempo creímos que nunca podrían ganar porque no tienen dinero, justificando aquel acertó mexicano que dice un político pobre es un pobre político. Ya nos han engañado mucho con el uso de te doy dinero, te prometo cosas que no puedo cumplir y siempre te engaño.

El pueblo paraguayo ya tiene que haber crecido indudablemente en su capacidad de poder escoger al mejor o a la mejor opción electoral que tenga y este domingo es convocado de nuevo para dicho propósito. El gran enemigo es ahora la no participación, el hecho que el desencanto haya llevado a que muchos votantes, un millón de ellos, no vengan votando en elecciones de este tipo desde hace varios años. Es el tiempo de rebelarnos contra nuestro infortunio con aquello que marcó durante tanto tiempo nuestro designio como país y que en democracia nos está hundiendo en el descrédito colectivo.

HUIR DE LOS PROBLEMAS

El presidente Peña retorna en estos días no se sabe cuándo de su viaje por Venezuela y Nueva York y entre los acuerdos que dice haber firmado está la posibilidad de que  Petropar se junte a una empresa norteamericana y busquen petróleo y gas pero que eso se daría recién dentro de un par de años. Mandar a un presidente para que nos venga con este tipo de reportes no es necesariamente una cuestión exitosa y está abusando de nuestra ingenuidad.

Cuando sabemos que este tipo de cuestiones o se hacen o no se hacen y cuando la tiran para dentro de dos o tres años ciertamente no está previsto que se haga. El gobierno tiene que ser más serio con esta cuestión de los viajes y tiene que decirnos que en realidad el presidente se marcha cada vez que las papas queman a nivel interno y no se anima a enfrentar la realidad y los costos que eso supone. Se marchó más de 10 días en este viaje presidencial cuando justamente el presidente de su partido y su gurú político le había llamado la atención especialmente cuando pidió informes sobre el banco en el que él era el accionista.

Ahora volverá a enfrentarse a la realidad, pero estoy seguro estará pensando en cuándo y cómo salir de nuevo para evitar circunstancias lamentables para él y desagradables para todos.

ENERGÍA PARA LA GENTE

Las ventajas competitivas del Paraguay en términos de provisión de hidroenergía ya han pasado.

Ahora el gran debate en el país es acerca de por cuánto tiempo tendremos energía disponible nosotros los paraguayos cuando durante mucho tiempo estuvimos financiando el desarrollo y la prosperidad del Brasil. Varios empresarios que dicen que van a utilizar la energía eléctrica para aspectos demandantes como los data centers no saben de que en realidad la prioridad la tenemos nosotros en este momento y cualquier emprendimiento como el que una empresa paraguaya juntamente con otros interesados internacionales habla de 11.000 millones de dólares y gran utilización de hidroenergía. Habría que mirar como el caso de Atome si eso va en contra o a favor de nuestros intereses.

Los particulares los que usamos la hidroenergía y los que tendríamos que tener alta prioridad en este instante. Lo que dejamos de hacer ya es una historia vieja. En ese camino perdimos más de 72.000 millones de dólares.

Ahora es el tiempo de privilegiar el consumo local y la calidad de distribución hasta nuestros hogares que tengamos menos cortes menos baja tensión y otras cuestiones que son frecuentes y comunes en el país que sigue teniendo el per cápita hidroenergético más grande del mundo. Pero los privilegiados debemos ser nosotros.