POR: BENJAMÍN FERNÁNDEZ BOGADO
MÁS EDUCACIÓN, MÁS SALUD
Las grandes inversiones que requiere el Paraguay siguen siendo postergadas. Necesitamos duplicar la inversión en materia educativa y en materia de salud si queremos tener ambas como elementos y como valores que mejoren nuestro desarrollo humano, que finalmente es de lo que se trata la economía.
Debemos gritar goles cuando tengamos mejores resultados en las pruebas de exámenes para los que quieren ser maestros, para los que se encuentran ejercitando la docencia. Cuando no tengamos una deserción tan grande muy temprana en nuestras escuelas primarias y que solo 4 de 10 estudiantes que empezaron el kindergarten acabe el periodo secundario. Y cuando eso acontezca y una pequeña cantidad de ellos ingrese a la universidad, que por lo menos tengamos un 60 o un 70 % de egresados profesionales y no el 10 % que tenemos en la actualidad.
Debemos gritar goles los paraguayos cuando tengamos también una mejor infraestructura sanitaria que nos permita, que nos permita a cada uno de los paraguayos no tener que lamentarnos la pobre disponibilidad de camas cuando se requieran, como también la falta de acceso a medicamentos y a buenos profesionales médicos. Cuando alcancemos ese grado de inversión alta en materia de salud, educación, infraestructura, seguridad, habremos gritado entre todos un gran gol en favor de los intereses nacionales.
UN TIRO AL PIE
La guerra de las tarifas emprendida por Donald Trump parece no haber logrado ninguno de los objetivos propuestos en prácticamente un año de gestión del mandatario norteamericano, quien en un discurso esta semana dijo que el próximo año serán periodos de muy buenas novedades para la economía de su país. Sin embargo, los precios han subido, la inflación se mantiene alta, hay una gran cantidad de personas desempleadas en esa economía a la que se le mira con tanta atención por los efectos que tiene a nivel global.
También ha desenganchado a Estados Unidos del mundo, lo que significará tener que adecuarse a una nueva perspectiva en la que vivirá como antes de la Primera Guerra Mundial. Aquello terminó en la gran depresión de los años 30 del siglo pasado, que no hubiera podido recuperarse jamás esa economía si no hubiera entrado a la guerra y resultado victoriosa en esa confrontación juntamente con sus aliados. Estados Unidos debe volver a mirar con atención lo que significaron todas las medidas económicas tomadas en los últimos tiempos y la falta de institucionalidad que ha destrozado uno de los mejores cuadros de imágenes que proyectaba Estados Unidos hacia el mundo. Han pasado casi un año del gobierno de Trump y ahora el malestar crece entre sus propias filas republicanas.
POTENCIAR A LOS LOCALES
Las cuestiones de las acreencias que tiene el Estado para con varios de los proveedores de bienes y servicios no van a poder ser honradas hacia el final de este año. Ya definitivamente esos números han sido escondidos bajo la alfombra para proyectar una imagen de un país que crece y que no tiene déficit fiscal pronunciado y de que cumple pagando sus acreencias locales.
De momento las palmadas que recibió el gobierno de las calificadoras de riesgo implican básicamente que cumple con sus obligaciones de pago a los organismos internacionales y también bancos que prestan dinero al Estado paraguayo. Pero si no hace lo mismo con los locales, todo eso no significará necesariamente la venida de capitales de afuera o si vienen terminará destrozando las pocas empresas locales que emplean una cantidad importante de paraguayos en su labor cotidiana. A no ser que ese sea el plan, que finalmente lo que se pretenda es un desplazamiento completo de los paraguayos en prácticamente todas las actividades productivas y que para eso se estimule una inversión desde afuera que cumpla dicho propósito.
Tendríamos que mirar con atención cómo van nuestras empresas y protegerlas así como lo hacen los países en el mundo. Miren si no Estados Unidos o el propio Brasil, que está mucho más cercano a nosotros. El Paraguay debería proteger a los paraguayos, a los empresarios nuestros y honrar sus compromisos especialmente cuando se contratan bienes y servicios.
Periodista Senior