martes, febrero 3

3×3 (18/12/25)

POR: BENJAMÍN FERNPANDEZ BOGADO

LA GENTE NO VIVE MEJOR

El gobierno celebra el segundo grado de inversión que alcanza de las tres calificadoras que existen a nivel mundial. Esta vez fue la Standard & Poor’s que ha dicho que el Paraguay, con las condiciones económicas macro que ha presentado durante este año, puede adjudicarse el llamado grado de inversión, que es una especie de posibilidad que tiene el país para que pueda acceder a créditos más baratos.

Eso significa aumentar nuestro endeudamiento, que ya está cercano a más o menos el 40% del Producto Interno Bruto, y algunos también se sienten preocupados, porque cada vez vamos a tener que pagar más los intereses por deudas, que no necesariamente significa que la gente mejore su calidad de vida. Estas calificadoras tendrían que considerar cómo vive la gente en la situación en la que se encuentran los números grandes, y aquellos que analizan el grado de inversión y el impacto en la vida de la gente tendrían que mirar acerca de si tenemos menos pobreza, si tenemos más empleo, si hay más radicación de capitales locales y externos en el país. En definitiva, que la gente viva mejor.

Si el grado de inversión no termina transformándose en todo eso, no significa nada más que unas cuantas palmaditas en la espalda, diciéndole al gobierno y al país: “miren, están muy bien en términos de pagarme mis acreencias, continúen endeudándose, que para nosotros es una muy buena noticia que nos puedan seguir pagando. Lo que la gente viva y lo que la gente sienta es una cuestión secundaria”. Eso podrían estar diciendo detrás de estas calificaciones.

CARTES ES EL QUE MANDA

Finalmente, el propio presidente Peña reconoció que Cartes participó en la residencia presidencial de la conversación con seis ministros de Corte, lo que complica aún más la situación de los representantes de la justicia, que durante mucho tiempo negaron que dicho encuentro se realizó y también que haya
participado Cartes del mismo. Ahora hay un tribunal ético que va a analizar si el comportamiento de los seis se ajusta a lo que dicen los códigos éticos que regulan la vida de los magistrados.

No será más que una movida para tratar de descomprimir el enojo que genera la sociedad, que la justicia se arrodille ante el poder político y que vaya y reciba órdenes acerca de cómo debería fallar en varios casos que se encuentran sobre el escritorio de la justicia paraguaya y que involucra a actores políticos. Ciertamente la confirmación de la presencia de Cartes no hace más que hundir en un mayor descrédito la gestión tanto de Peña como de los ministros de Corte. Un presidente que necesita del titular del Partido Colorado, su verdadero mentor y algunos afirman verdadero presidente de facto, nos lleva a demostrar que la República está
muy lejos de adecuar su comportamiento a lo que manda la Constitución, las leyes y los códigos de ética.

DESTERRAR EL MACHISMO

Las cuestiones de violencia intrafamiliar y de pareja han sido de nuevo noticia en nuestro país. A pesar de la gran campaña de concienciación que se ha
venido haciendo, no ha sido efectiva la tarea de evitar que situaciones dramáticas acaben con la vida de varias mujeres en nuestro territorio.

Hay mucho por desandar en el terreno de la educación y de la cultura. Dejar a un lado el machismo que puede terminar en situaciones dramáticas que hunden en la tragedia a varias familias. En esto también tendría que haber una tarea de prevención mucho mayor; que a las primeras denuncias que se hacen y aquella cuestión referida a que no tenga que acercarse una persona violenta a una mujer que es víctima no necesariamente va disminuyendo el nivel de crispación que acaba en tragedias.

El Paraguay necesita avanzar en esto grandemente y necesitamos, reitero, hacer que haya una pedagogía familiar primero y, posteriormente, los centros de instrucción que puedan hablar sobre esto y asumir la gravedad de los hechos que finalmente enlutan a familias y generan situaciones trágicas en las comunidades donde habitan.