domingo, febrero 1

3×3 (11/12/25)

POR: BENJAMÍN FERNÁNDEZ BOGADO

UNA VERGÜENZA JURÍDICA

Que la justicia haya reconocido algo que básicamente le compromete es una cuestión que incluso nos llevaría a pensar cuántos de estos encuentros se realizaron anteriormente entre ministros de Corte y el presidente de la República y Cartes en diferentes lugares. Algunos creen que inclusive dejaron este misterio para potenciar el valor que tenía la sumisión de la justicia al poder político. Aunque esto podría traerles, en cualquier país democrático serio, un juicio político porque el encuentro se hizo con nocturnidad y alevosía y no con la claridad y la transparencia que tienen que hacerse estos encuentros de cara a la gente, como también lo manda la Constitución paraguaya.

Debería tener una agenda, no debería expresarse como lo dijo el ministro Jiménez, de que fueron por cuestiones administrativas o presupuestarias que ya habían pasado por completo el momento y el plazo en que tendría que discutirse eso, y no era tampoco el escenario donde tendría que haberse planteado la reunión. Ciertamente, los ministros de Corte, los seis que participaron y los tres que no fueron convidados o que fueron convidados y no participaron, le deben a la sociedad paraguaya una explicación clara y contundente que nos reconozcan los seis que se fueron, que son parte de la misma comparsa política, y que en el país tenemos una justicia que está alineada al poder político y no a los mandatos de la Constitución. Ciertamente, el juicio político no va a poder surgir por la cantidad de votos que se requiere y que no se tiene, pero ciertamente también una acción de ese tipo mostraría algo de vergüenza democrática que todavía tenemos.

POLICÍAS DE MARKETING

La inseguridad crece en nuestro país y el gobierno ha presentado como una gran novedad una aplicación que permite llamar a los Linces con un simple toque en la pantalla del celular. La cuestión aquí no está solamente en la cuestión represiva y en la respuesta rápida que pueda tener la policía, sino también en la capacidad de depurarse el cuerpo policial de agentes que realmente, con su acción en contra de la ley y en favor de los delincuentes, generan cada vez una mayor desconfianza hacia su gestión.

Necesitamos un cambio grande en la institución policial. No es suficiente con que se apliquen nuevas formas de llamar la atención de ellos si no tienen los elementos fundamentales para la lucha contra la criminalidad, que pasan por la honestidad, la probidad y el compromiso. Ahora que se discute el ascenso de varios jefes policiales que pasaron por un polígrafo bastante desconfiable, y también los 130 kilómetros de pasada de 90 mil kilos de marihuana frente a 11 comisarías en Canindeyú, podemos decir que la policía no necesita ninguna aplicación. Lo que necesita es aplicarse a la labor para la que están mandados.

LIBERTAD Y DEMOCRACIA HAY QUE CUIDARLAS

La entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, en un acto en donde no pudo asistir ya que llegó horas después a la capital de Noruega, nos trae una reflexión profunda sobre la necesidad de preservar la libertad y la democracia, y que esto tiene que hacerse con un activismo ciudadano bastante claro y contundente. Cada persona tiene que proteger aquello que tiene sentido y validez, no solo en la protección de esos valores que los pueblos lamentan cuando los pierden.

Nueve millones de venezolanos han dejado su país caminando distancias enormes por toda América, buscando un lugar donde refugiarse. Nueve millones de habitantes de ese país, eso significa más que la población del Paraguay. Tenemos venezolanos en nuestras calles que huyeron de algo que había venido en 1999 para castigar el sistema democrático que no estaba funcionando en beneficio de la gente y terminó siendo peor el remedio que la enfermedad.

En este momento, las soluciones para la crisis en Venezuela no son necesariamente alentadoras. El pueblo quiso una salida pacífica y votó en las últimas elecciones con casi el 64% en favor de González Urrutia, y sin embargo Maduro no reconoció su derrota, tensó las condiciones y es probable que la única salida que tenga Venezuela sea por el camino de la violencia no deseada. Lamentable haber llegado a una conclusión de este tipo y también un recordatorio a todos: la democracia y la libertad no hay que tomarlas como un cumplido y como un regalo, sino como un compromiso y una responsabilidad.