martes, febrero 3

3×3 (08/09/25)

POR BENJAMÍN FERNÁNDEZ BOGADO

CORRUPTOS SIN CASTIGO
Hay una canción muy cantada por nosotros que dice «nuestras costumbres no se parecen nada a otra Nación» y pareciera que es así cuando lo vemos en términos políticos electorales de qué manera se comporta el pueblo votante cuando es convocado. En la Argentina el partido de Milei recibió una paliza notable en el día de ayer, perdió las legislaturas porteñas por 16 puntos y el mensaje ha sido claro y
contundente.

«Nosotros creímos que vos eras distinto a los que se fueron, pero volviste a repetir la misma corrupción que despreciamos» fue la conclusión y el mensaje. «Fuiste también insensible con nuestros reclamos en materia de salud y de asistencia social. Cerraste varios servicios sanitarios claves como el del Hospital Garrahan y forzaste a los jubilados a tener que manifestarse permanentemente cada miércoles para reclamar aquello que el dinero no les alcanza para vivir», le subrayó el electorado.

Conclusión, perdió Milei y el mensaje ha sido mucho más claro y contundente de lo que se esperaba y básicamente la corrupción suya en el caso de las criptomonedas y de la hermana pidiendo 3% en todas las compras y de medicamentos en los hospitales nos demuestra que el pueblo argentino ha mostrado una mayor conciencia cívica que la que nosotros anhelamos los paraguayos. Aquí la corrupción se ha convertido casi en una enfermedad de lepra. Consume al paraguayo sin que le duela al paciente connacional nada. Alguna vez tenemos que volver a demostrar de qué manera la corrupción nos pasa la factura en educación, en salud y en perspectivas de vida. Los argentinos ayer lo volvieron a demostrar y castigaron al gobierno corrupto.

NADA ORIENTADO HACIA EL BIEN PÚBLICO

Las políticas públicas tienen que estar enderezadas al beneficio común. Cuando es oportunismo, como el hecho de determinar feriados que no han sido preparados, es lógico que los industriales, los productores, las pequeñas y medianas empresas peguen el grito al
cielo diciendo pero con qué derecho terminan ustedes de establecer un día feriado que nos impide producir y generar recursos para pagar a la gente en un país en donde se necesita trabajo y se necesita que la gente tenga la posibilidad de encontrar un empleo. Las políticas
públicas oportunistas nos terminan privando de oportunidades. En Itapúa prohibieron por una semana las clases por culpa del rally. Se quejaron
muchos porque en varios de los sitios nunca pasó un coche enfrente de la escuela en donde podría tener razón y argumento la posposición de clases. Lo concreto es que los de Itapúa no tuvieron clases una semana en un país en donde no se dan las clases que se debieran ni la calidad se corresponde a lo que se reclama.

Mientras nosotros sigamos perdiendo tiempo, los vietnamitas, los malayos, los chinos, los japoneses, los coreanos seguirán ganándonos en todas las pruebas PISA que se evalúan de manera anual. Al paraguayo le gusta celebrar pero no tanto para seguir perdiendo clases ni oportunidades.

FISCALES Y JUECES EN LA JODA

Los niveles de control por parte del Ministerio Público y de la propia justicia dejan mucho que desear el comportamiento de jueces y fiscales alejados de las prácticas establecidas en normativas. Es una muestra más de que nadie le tiene miedo a las instituciones que los
regulan y que los rigen. Un fiscal bailando y cantando la polca colorada hace muy pocas horas nos demuestra que realmente pueden hacer lo que les plazca sin que tengan ningún tipo de consecuencias para ello.

Los jueces y fiscales no pueden participar de actos políticos partidarios, no pueden votar en las internas, pero este juez que liberó hace poco tiempo a uno que terminó asesinando de nuevo nos demuestra que no solamente han venido eligiendo mal por culpa de que tenemos a gente como Hernán Rivas al frente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y que realmente envía el peor de los mensajes. Aquello que está prohibido y lo haces no tiene ninguna consecuencia y por ese camino lo único que se fortalece finalmente es la corrupción y los malos hábitos de jueces y fiscales.