POR: BENJAMÍN FERNÁNDEZ BOGADO
SIGUE LA PIÑATA DE LAS TIERRAS
La repartija de tierras en el Paraguay tiene una larga tradición histórica. Arranca desde los tiempos de finalización de la Guerra Grande de 1870 en que el Paraguay, capitulando ante brasileños y argentinos, entregó inmensas propiedades a grupos económicos unidos a los gobiernos de turno de esos países.
Ahora tenemos un nuevo problema porque el titular del Indert, el economista Ruiz Díaz, entregó tierras a personas que no eran sujetas de la reforma agraria, o sea, no podían comprar propiedades en el lugar que compraron cualquiera sea el momento en que se hizo la transacción porque se corresponde a una acción de carácter ilegal. El titular del Indert fue acusado en el día de ayer por los senadores de presentarse de una manera irresponsable ante unos pedidos de informe que nunca fueron entregados. Ruiz Díaz dice que el problema arranca en la administración del 2020, aunque muchas de las adjudicaciones se dieron durante su periodo administrativo.
Ruiz Díaz es el mismo a quien Peña dijo que va a ser una roca en la cara de quienes lo cuestionen, pero sin embargo ayer no ha demostrado para nada ninguna consistencia y pasó a convertirse más bien en un caradura que no tenía las explicaciones acerca de por qué entregó a precios irrisorios propiedades ubicadas muy cerca de la cabecera del puente entre Murtinho y Carmelo Peralta. Esto nos demuestra que seguimos en lo mismo desde 1870, regalando tierras por intereses políticos, intereses crematísticos, pero nunca los intereses del Paraguay.
UN ESTADO DESORDENADO Y CORRUPTO
La situación que encontró la Contraloría General de la República en varias instituciones públicas que van desde el Ministerio de Relaciones Exteriores hasta Copaco, nos demuestra el nivel de desorden administrativo que tiene la República del Paraguay y que le viene costando miles de millones de dólares en corrupción de manera anual. La Contraloría afirma que en los últimos siete años el daño ha sido superior a más de 100 millones de dólares por año. Eso significa valores que no han sido colocados donde debieran, cobranzas por diferentes tipos de ingresos que no se asentaron en los libros contables, propiedades que no están registradas como tales u obras que se llevan adelante sin tener en cuenta si existe o no dinero para respaldarlas.
Son algunas de las cuestiones que presentó la Contraloría General de la República, siempre muy cuestionada, pero en esta oportunidad mostrando la punta de un iceberg de corrupción que debería llamar la atención de todos. Este gobierno que dice que vamos a estar mejor nunca podrá alcanzar dicho propósito mientras siga teniendo una administración desordenada de exprofeso con el único objetivo y propósito de sostener la corrupción. Estos economistas nuestros que ahora gobiernan en mayoría deberían haber empezado la gran tarea de “estar mejor” reformando el Estado.
El que tenemos es el mismo de siempre y peor. Se sigue robando a mansalva casi 2.000 millones de dólares por año.
MERCOSUR ANTE UNA PRUEBA
Las cuestiones que tienen que ver con la mirada hacia el exterior del Paraguay tienen grandes dificultades ahora porque dicen que no asistirán los presidentes de Argentina, Milei, y de Paraguay, Peña, al encuentro en Brasilia el próximo 20 de diciembre en donde se ratificará un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que también sigue teniendo varios bemoles.
Lo cierto y concreto es que esto aparece como una lucha del poder en América Latina donde Trump dice a Milei y a Peña que lo dejen solo a Lula, y este, respaldado en el uruguayo que tiene una afinidad ideológica con él, estará presente en el momento. El Mercosur, que nació con grandes y buenos propósitos en 1991 con el
Tratado de Asunción, nunca ha podido construir una sólida y compacta capacidad de sus miembros fundadores para hacer que la región tenga mayor prosperidad y desarrollo.
El próximo 20 de diciembre puede ser un fiasco más en la larga historia de este tipo de cosas en el Mercosur.
Periodista Senior