miércoles, septiembre 16

3×3 miercoles 16 de septiembre del 2026

FISURAS EN EL CARTISMO

Las luchas internas de los partidos políticos hacen parte del juego de la democracia. Ahí aparecen los actos de traición, de deslealtad, como también de la confianza de seguir algún líder en un momento determinado.

Eso ha sido una característica eterna de la lucha por el poder en el mundo y en el Paraguay no parece ser una excepción. Ahora con las desavenencias internas del cartismo, entre lo que dice Peña y lo que dice Cartes o lo que dice éste en contra de lo que ahora afirma Alliana, en términos de quién sería el compañero de fórmula del actual vicepresidente de cara a las elecciones del 2028, comienzan a emerger las divisiones y las fragmentaciones. Vamos a ver mucho más de eso en los próximos días y meses y también vamos a ver los intentos de cohesión dentro de una oposición que siempre va fragmentada y que cuando llega la posibilidad de ofrecer una alternativa aparece un tercer candidato que termina dividiendo las fuerzas opositoras.

De hecho el último presidente Peña fue electo con menos de 200.000 votos que los que habrían sumado juntos los candidatos opositores Alegre y Cubas. Veremos qué es lo que acontece, pero esa lógica se ha mantenido uniforme a lo largo de estos años de la democracia paraguaya. Ahora algo que no parecía ser frecuente en una estructura verticalista personalista como la de Cartes imponiendo su voluntad sobre cualquier desavenencia, sin embargo, aparecen las voces críticas en apariencia de nuevo de Peña y de Liana.

Veremos en qué termina esta confrontación al interior del poder colorado y quién termina imponiendo su voluntad.

DEBILIDADES GREMIALES

Las cuestiones que tienen que ver con los gremios ha sido sobrepasado por cuestiones de lealtades partidarias en los últimos años.

Así, asociaciones que se decían que no deberían estar unidas a movimientos políticos han pasado a ser un brazo largo de la política local. Ahora la Asociación Rural del Paraguay se enoja porque los jinetes que hicieron el homenaje al partido colorado sobre la calle 25 de mayo el pasado sábado y vinieron a repostar en el local de la Asociación Rural en Mariano Roque Alonso y no solamente repostaron con sus caballos, sino que celebraron un aniversario más del partido colorado con música, baile, comidas y tragos. Una parte de la Asociación Rural dijo que esto no es compatible con nuestros estatutos.

«Nosotros no estamos aquí para promocionar ninguna agrupación partidaria en particular» y comenzaron a quejarse de que hayan sido fagocitados como otras instituciones también del mismo carácter por las cuestiones electoralistas o las cuestiones partidarias. Muy pocas han evitado este tipo de contaminación entre nosotros porque las instituciones son frágiles y débiles en un país como el que tiene una larguísima transición desde la dictadura hasta la democracia bastante frágil y que tenemos. Hay mucho trabajo por hacer y para eso no es sólo lo que declaman los estatutos sino cómo lo ejecutan aquellos que administran una asociación determinada en un momento determinado.

ESCASO APEGO DEMOCRÁTICO

Con cierta frecuencia nos preguntamos los paraguayos ¿y esta no más es la democracia que habíamos soñado? ¿Esta no más era la libertad que habíamos ambicionado después de los largos períodos autoritarios y los conflictos entre sectores partidarios divergentes como el caso de la revolución de 1947 que costó la vida de más paraguayos que la propia guerra del chaco que se había librado unos años antes? Evidentemente a los paraguayos nos cuesta mucho entender el sentido de la democracia y cómo hacerla viva entre nosotros que ahora tenemos una cantidad de personas que incluso tienen nostalgia de los tiempos autoritarios y saldrían a las calles expresando su conformidad con varios referentes del autoritarismo reciente y pasado. Los paraguayos tenemos una gran tarea cívica que es la construcción en el imaginario popular de lo que realmente significa democracia y para eso debemos mejorar enormemente nuestro nivel educativo.

Mientras tengamos estos números que aparecen en las distintas pruebas locales e internacionales que nos muestran en el último lugar siempre habrá la nostalgia autoritaria y el socavamiento de la propia democracia en términos de gestión y de acción. La ignorancia es la madre del gran desconcierto democrático y libertario que vivimos en el Paraguay.