Hoy día no nos transportamos solo en vehículos movidos por hidrocarburos, eléctricos o híbridos, algunos prefieren caminar o utilizar su bicicleta o cualquier herramienta que dependa solo de la fuerza humana, que no sirve solo para hacer cosas buenas sino también malas cómo contaminar. Por eso el instituto tecnológico de Massachusetts o MIT por sus siglas en inglés comparó coches eléctricos, híbridos y de gasolina sobre cuál contamina más. Y los vehículos que más contaminan a lo largo de su ciclo de vida son los vehículos con motor de combustión interna pura (ICEVs), es decir, los autos convencionales de gasolina o diésel.
Ventajas comparativas
Para evaluar su contaminación real del vehículo eléctrico, los científicos analizan tres factores clave:
1. La «huella de fabricación» y las baterías
Aquí es donde el auto eléctrico arranca con desventaja frente a uno convencional. Fabricar un vehículo eléctrico contamina más en la fábrica debido a la batería de iones de litio.
-
Extracción de minerales: La minería para obtener litio, cobalto, níquel y manganeso requiere enormes cantidades de energía y agua, y a menudo causa degradación ecológica y tensiones sociales en las zonas de extracción.
-
Emisiones de fábrica: El proceso de fundición y ensamblaje de las celdas de la batería genera una huella de carbono inicial muy alta. Al salir de la agencia, un auto eléctrico ya «debe» CO₂ a la atmósfera.
2. La matriz energética (¿De dónde viene la electricidad?)
Este es el factor más determinante. El auto eléctrico es tan limpio como lo sea la red eléctrica que lo recarga.
-
Si se recarga en un país con energía sucia: Si enchufas el auto en una región que genera su electricidad quemando carbón o petróleo (como partes de la India, China o ciertos estados de EE. UU.), el auto sigue contaminando, solo que la chimenea no está en el vehículo, sino en la planta termoeléctrica a kilómetros de distancia.
-
Si se recarga en un país con energía limpia: Si lo cargas en un lugar con una matriz mayoritariamente renovable (como Paraguay, gracias a la energía hidroeléctrica de Itaipú y Yacyretá, o países como Noruega), la contaminación por uso es prácticamente cero. El auto se vuelve extraordinariamente ecológico de inmediato.
3. Frenos, neumáticos y peso
Aunque el motor eléctrico no contamine, el movimiento del auto sí lo hace. Los autos eléctricos son considerablemente más pesados que los convencionales debido al peso de las baterías.
-
Este mayor peso provoca que los neumáticos se desgasten más rápido, desprendiendo micro plásticos y partículas finas (PM2.5 y PM10) al asfalto y al aire al rodar.
-
Nota positiva: El desgaste de las pastillas de freno es menor que en un auto normal gracias al freno regenerativo (el motor frena el auto magnéticamente para recuperar energía), lo que reduce la emisión de polvo de freno metálico.
Nosotros con una alta disponibilidad de hidroenergía deberíamos hacer énfasis en usarla para beneficio económico y cuidado medio ambiental.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
