La longevidad es la capacidad de un organismo (en el ámbito humano, una persona) de alcanzar una edad avanzada, viviendo más allá de la esperanza de vida promedio de su especie o población. Eso se determina con su comportamiento y actitud lo que puede hacer que su país entre en la categoría de ser o no una “zona azul, que es una región geográfica del mundo donde la población vive una vida sensiblemente más larga y saludable que el promedio global, registrando las mayores concentraciones de personas centenarias (de 100 años o más) y supercentenarias. Una de esas zonas es Costa Rica, donde vive José Flores, el hombre de 119 años, y los expertos están tratando de acreditarlo como el más longevo del mundo.
El Registro Civil de Costa Rica dice que el 11 de julio de 1907, hace 119 años, una mujer llamada Josefa en la provincia Guanacaste, en la costa del Pacífico norte del país centroamericano, dio a luz a un niño bautizado como José Flores. Todos los nacidos en esa primera década del siglo XX y muchos de años posteriores están ya fallecidos, pero el señor José aún vive saludable en un municipio rural en los linderos de una “zona azul”.
Para que un país (o más específicamente, una región delimitada dentro de un país) sea clasificado como una Zona Azul, debe demostrar estadísticamente y bajo metodologías demográficas estrictas que su población alcanza la vejez extrema en proporciones inusualmente altas y con una excelente calidad de vida.
Para que una zona sea reconocida como tal, deben confluir cuatro factores clave:
1. Validación demográfica rigurosa (Evidencia científica)
2. Elevado Healthspan (Compresión de la morbilidad)
3. Un «ecosistema» que promueve la salud de forma involuntaria
4. Una estructura social que integra a la vejez
Vivir más con calidad
Lo que no reporta el registro oficial del país centroamericano es que el señor José está fuerte, que deja ver su sonrisa y músculos en los brazos, que duerme sabroso y come todo lo bien que se puede en un hogar pobre, de ambiente campesino y cuidado familiar. Que importa mucho porque es nuestro primer círculo social con el que nos relacionamos y son los parientes los que nos conocen bien lo que demandamos y necesitamos para vivir cómodos en el mundo.
Sin duda, la persona más longeva en Costa Rica y posiblemente en el mundo, un probable récord que depende de certificaciones aún en trámite a cargo de familiares con ayuda de una organización local y un investigador español que no duda en calificar a Flores como “un caso absolutamente extraordinario”.
Costa Rica es el único país que cuenta con una Zona Azul reconocida oficialmente en el mundo. Se encuentra ubicada en la Península de Nicoya (que abarca cantones de la provincia de Guanacaste como Nicoya, Santa Cruz, Carrillo, Nandayure y parte de Puntarenas).
Flores vive en una casa de madera y chapa ubicada en una hacienda ajena en el pequeño poblado Obandito de Sardinal, donde viven 21000 personas. Algo que también puede ayudar a que exista longevidad sin problemas porque el tener muchos seres humanos como en las grandes ciudades puede volverse en ocasiones en un factor de complicaciones que no tiene el más longevo representante de nuestra América.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
