jueves, mayo 21

UN MES SIN LOS PROGENITORES

Mis padres son personas que les gusta viajar, conocer nuevos espacios, personas, historias colores, sonidos y sabores en un país y planeta que tiene mucho de eso para compartir con la curiosidad que les depara el mundo y que para muchos es fácil ver u oír eso al estar conectado a la red internacional.

Donde existen desde música, trabajos audiovisuales, fotografías, textos con información, ideas o conocimientos particulares que son útiles de acuerdo a lo que tenga que hacer. Hace poco me tocó la experiencia de estar más de unas horas, días o semanas sin mis padres en casa, un mes para ser más justos, a lo que se preguntará; ¿por qué o para que tanto tiempo?, o si aproveche el tiempo y la ausencia del habitual control de los padres para hacer lo que quería, que ahora, quizá tarde, me pongo a pensar; 

“Iñaki mamá y papá no estuvieron contigo en casa y tuviste la oportunidad de hacer lo que querías en el lugar donde vivís con las personas que te trajeron al mundo, y cuidaron en el mismo, no hubiera sido justo para ellos y hasta para mí utilizar mi casa o mi condición de estar sin mis padres en casa es la primera cuestión que emerge como cuando nos cuestionamos que hacer con el país en el que vivimos. 

No me veía abusando de las condiciones en las que me encontraba, y recursos que tenía a mano para hacer lo que se me “cantaba”, más no está bien hacer lo que uno quiera, aunque existan “oportunidades” donde y cuando sea y no solo en nuestras casas sino donde estudiamos, trabajamos o tenemos responsabilidades serias que no solo hablan bien de lo que hagamos sino de cómo seamos con nosotros y otras personas en la mejor universidad que tiene todo ser humano que es la vida. 

Superarse a uno mismo

Pueden decir que soy un “joven” aburrido, antipático o amargado por no haber hecho de mi vida una “calesita” en la ausencia de mis padres, pero mi consciencia no iba a estar cómoda o satisfecha al estar abusando de la confianza de mis padres hacia lo que les pertenece en su alejamiento del país durante un importante tiempo. Llegué a tomarlo incluso cómo una prueba de confianza hacia mí. 

Y durante el lapso de no tener cerca a los progenitores tuve la oportunidad incluso de pensar en lo que han hecho por y para mí desde los 80 hasta ahora, que tampoco es pequeño tiempo, y en el mismo además de tenerlos cerca me han formado para muchas cosas en el arte, la comunicación y lo más importante que es el cómo vivir en orden para evitar complicaciones, que es habitual que aparezcan al no haber control de los responsables de la familia, empresa u organización de personas diseñadas y construidas para algo determinado.

Fueron horas, días y semanas de oxígeno para meditar sobre mi “segunda vida”, estoy agradecido a mis padres por su confianza en mí, que también me sirvió para conocerme más y lograr seguridad en maniobras y gestiones diarias que tiempo atrás no lograba hacer