La investigación busca determinar el origen de 20 fusiles ocultos en un vehículo policial y desarticular una presunta red de tráfico internacional.
Las autoridades detuvieron al suboficial mayor Tomás Alcides Trinidad Flecha, quien presuntamente transportaba 20 fusiles calibre 7.62 ocultos en un doble fondo de su vehículo. El cargamento, valuado en aproximadamente US$ 200.000, tenía como supuesto destino organizaciones criminales de Río de Janeiro, según la investigación encabezada por la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD).
¿Qué hallaron las autoridades durante el procedimiento?
El operativo permitió descubrir los 20 fusiles calibre 7.62 escondidos en un compartimiento especialmente acondicionado dentro del vehículo del suboficial.
De acuerdo con los investigadores, cada arma tendría un valor cercano a US$ 10.000 en el mercado ilegal, elevando el costo total del cargamento a unos US$ 200.000.
La hipótesis principal sostiene que las armas serían trasladadas hasta Brasil, donde serían reensambladas para abastecer a organizaciones criminales que operan en Río de Janeiro.
¿Cuál es el estado de las armas incautadas?
El comandante de la Policía Nacional, César Silguero, explicó que los fusiles se encontraban en un proceso de destrucción, por lo que actualmente no podían ser utilizados para efectuar disparos.
No obstante, aclaró que las piezas mantienen un alto valor para la investigación, ya que permitirán establecer su procedencia y reconstruir la cadena de tráfico.
«Las armas están en un proceso de destrucción. Eso significa que no pueden ser utilizadas para hacer disparos. Evidentemente, hay que hacer un seguimiento a las piezas a fin de saber a qué fuerza corresponden», afirmó Silguero.
¿Qué buscan determinar los peritos?
Uno de los principales objetivos es recuperar los números de serie eliminados de los fusiles.
Para ello, especialistas aplicarán la técnica de revenido químico, un procedimiento forense que permite intentar restaurar las marcas originales borradas sobre superficies metálicas.
La investigación preliminar indica que parte del lote pertenecería a organismos de seguridad de España, aunque ese dato deberá ser confirmado mediante los peritajes técnicos.
La identificación permitirá establecer el recorrido de las armas antes de ingresar al circuito ilegal y determinar posibles responsabilidades internacionales.
¿Qué hipótesis maneja la SENAD sobre la organización criminal?
Según la SENAD, el caso no se limita al transporte del cargamento.
Los investigadores sospechan la existencia de una estructura dedicada al tráfico internacional de armas, encargada de trasladar fusiles hacia Brasil para su posterior reacondicionamiento y distribución entre facciones criminales.
El arresto del suboficial representa apenas una parte de la pesquisa, que ahora busca identificar a los proveedores, intermediarios, financistas y receptores finales del armamento.
¿Qué impacto tiene este caso para la seguridad regional?
El hallazgo vuelve a poner en evidencia el papel estratégico de Paraguay dentro de las investigaciones sobre tráfico internacional de armas en la región.
Además de las implicancias penales para los involucrados, el caso abre interrogantes sobre los mecanismos de control de armamento en organismos de seguridad y la capacidad de las organizaciones criminales para abastecerse mediante redes transnacionales.
El avance de los peritajes y la cooperación entre las autoridades paraguayas y organismos internacionales será determinante para establecer el origen de los fusiles, reconstruir la ruta del tráfico y definir las responsabilidades dentro de una estructura que, según los investigadores, operaba más allá de las fronteras paraguayas.