Durante una entrevista concedida a 5Días TV, el oficial de la Policía Nacional y activista Carlos Miguel Ruiz afirmó que la principal deuda de Paraguay en materia de bienestar animal es la ausencia de políticas públicas eficaces para combatir el abandono y el maltrato. Desde hace cuatro años impulsa rescates, campañas de concienciación y un refugio que actualmente alberga decenas de animales gracias al apoyo ciudadano.
Un rescate que cambió su vida
Ruiz relató que nunca había tenido mascotas hasta que, junto con su esposa, decidió adoptar a Togo, un perro que marcó un antes y un después en su percepción sobre los animales.
Según explicó, convivir con él le permitió comprender que los animales experimentan dolor, alegría, miedo y afecto, una experiencia que lo llevó poco después a realizar su primer rescate.
Recordó que encontró a un perro abandonado durante una jornada de lluvia y frío. Tras llevarlo a una veterinaria y acompañarlo durante su recuperación, comprendió el impacto que podía generar ofrecer una segunda oportunidad a un animal en situación de abandono.
Desde entonces, continuó rescatando animales hasta convertir esa iniciativa personal en un proyecto de mayor alcance.
El crecimiento de un refugio sostenido por la ciudadanía
Lo que comenzó con rescates individuales evolucionó en la creación de un refugio junto con Eugenia, una vecina que también albergaba animales.
Actualmente, el espacio cuenta con aproximadamente 1.100 metros cuadrados, un equipo conformado por una médica veterinaria, dos técnicas veterinarias, personal de limpieza y un móvil destinado exclusivamente a rescates y adopciones.
Ruiz explicó que el modelo de organización fue inspirado en la experiencia del rescatista ecuatoriano Jefferson Rescata, cuya estructura permitió demostrar que una gestión profesional facilita la atención veterinaria y optimiza el uso de los recursos disponibles.
También destacó que el crecimiento del refugio fue posible gracias al respaldo económico de ciudadanos, donantes y empresas privadas que decidieron apoyar el proyecto.
La Ley 7513 como herramienta contra el maltrato animal
Además de rescatar animales, Ruiz utiliza sus redes sociales para documentar casos de maltrato y explicar el alcance de la Ley N.º 7513, normativa que protege a los animales frente a distintas formas de violencia.
Como integrante de la Policía Nacional, sostuvo que la difusión de la legislación genera un efecto preventivo.
Según comentó, muchas personas reconocen su trabajo antes de cualquier intervención y acceden a modificar las condiciones en las que mantienen a sus animales luego de conocer las consecuencias legales.
En esos procedimientos, indicó que suele labrar actas de compromiso en coordinación con la Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal, mientras que en situaciones reiteradas pueden impulsarse medidas como:
- decomiso de animales;
- multas administrativas;
- rescates;
- aprehensión de los responsables cuando corresponda.
Para Ruiz, la difusión de la ley es tan importante como su aplicación efectiva.
El abandono animal refleja la ausencia de políticas públicas
Durante la entrevista, el activista sostuvo que el principal problema no radica únicamente en el abandono, sino en la falta de una estrategia estatal integral.
Consideró que los refugios privados terminan cubriendo funciones que deberían ser desarrolladas mediante programas públicos permanentes.
Entre las principales necesidades mencionó:
- campañas masivas de castración;
- educación sobre tenencia responsable;
- mayor difusión de la legislación vigente;
- fortalecimiento institucional de los organismos encargados de fiscalizar el bienestar animal.
A su criterio, la sobrepoblación de perros y gatos hace imposible encontrar hogares para todos los animales abandonados si no existe una política preventiva.
También cuestionó algunos mitos aún presentes entre propietarios, como la recomendación de permitir que las mascotas tengan al menos una camada antes de ser esterilizadas.
El rescate animal fuera del horario policial
Ruiz explicó que actualmente cumple funciones como subjefe de sección en la Dirección de Operaciones Tácticas Motorizadas Lince, donde además desarrolla tareas relacionadas con su formación como licenciado en Ciencias del Deporte.
Gracias a un régimen laboral de días alternados puede dedicar sus jornadas libres al refugio y a los operativos de rescate.
Aseguró que compatibilizar ambas actividades requiere sacrificar tiempo familiar, viajes y actividades personales, aunque considera que el compromiso con los animales justifica ese esfuerzo.
La adopción responsable como parte de la solución
El activista insistió en que adoptar implica asumir una responsabilidad de largo plazo.
Antes de incorporar una mascota, recomendó que las familias evalúen si cuentan con:
- tiempo suficiente para dedicarle;
- recursos para atención veterinaria;
- capacidad para cubrir alimentación y vacunación;
- disposición para educar y socializar al animal.
Subrayó que los animales no necesitan viviendas lujosas, sino presencia, atención y cuidados permanentes.
Empresas y ciudadanos como aliados del refugio
Ruiz informó que el proyecto recibe apoyo de varias empresas privadas y de cientos de ciudadanos que realizan donaciones periódicas.
Asimismo, impulsa un sistema de aportes mensuales destinado a otorgar previsibilidad financiera al refugio y ampliar las campañas veterinarias gratuitas en asentamientos y comunidades del interior del país.
Explicó que actualmente realizan jornadas de asistencia donde atienden decenas de animales por visita, proporcionando consultas veterinarias, alimentos y tratamientos básicos.
También invitó a las personas interesadas a visitar refugios cercanos, colaborar con donaciones o convertirse en padrinos de proyectos de rescate.
Una responsabilidad compartida entre ciudadanía y Estado
Para Carlos Miguel Ruiz, la protección animal no puede depender exclusivamente del trabajo voluntario de rescatistas.
Durante la entrevista en 5Días TV, sostuvo que el cumplimiento efectivo de la Ley 7513, acompañado de programas públicos de castración, educación y fiscalización, representa el camino para reducir el abandono y el maltrato en Paraguay.
Mientras ese escenario no se consolide, considera que la participación ciudadana mediante adopciones responsables, denuncias y apoyo a los refugios continuará siendo uno de los principales pilares para garantizar mejores condiciones de vida a miles de animales.
Periodista Senior