martes, agosto 25

El mapa del guaraní expone una brecha entre campo y ciudad

Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares Continua 2025 (EPHC) muestran que el uso del guaraní cambia de forma marcada según el territorio. Mientras 53,4% de la población rural habla exclusivamente guaraní, en las áreas urbanas la proporción baja a 17,8%. La diferencia también se refleja entre departamentos, con San Pedro en el extremo superior y Asunción en el inferior.

¿Dónde se concentra el uso exclusivo del guaraní?

El mapa lingüístico construido a partir de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra una diferencia territorial mucho más amplia que la que surge al observar únicamente el promedio nacional.

A nivel país, 27,9% de la población habla exclusivamente guaraní, mientras 38,7% utiliza tanto guaraní como castellano y 30,9% habla castellano. Sin embargo, esos porcentajes cambian considerablemente cuando se observa dónde reside la población.

San Pedro encabeza el uso exclusivo del guaraní, con 62% de su población. Le siguen Concepción, con 60,6%; Caaguazú, con 55,2%; Caazapá, con 51,1%, y Canindeyú, con 48,9%.

El contraste es particularmente marcado con los principales centros urbanos. Asunción registra apenas 4,9% de uso exclusivo del guaraní, mientras Central alcanza 8,9%.

La diferencia no significa que el guaraní haya desaparecido de las ciudades. Los mismos datos muestran que su utilización se transforma y aparece con mayor frecuencia junto al castellano.

¿Qué diferencia hay entre hablar guaraní en el campo y en la ciudad?

La brecha entre áreas residenciales es uno de los principales datos de la EPHC 2025. En el área rural, 53,4% de la población declara hablar solo guaraní, mientras en el área urbana esa proporción cae a 17,8%.

En sentido contrario, el uso exclusivo del castellano alcanza 38,1% en las ciudades, frente a apenas 12,5% en las zonas rurales. El bilingüismo ocupa una posición intermedia: llega a 42,1% en el área urbana y a 30,1% en el área rural.

El contraste permite observar que la relación entre ambos idiomas no puede reducirse a una sustitución directa del guaraní por el castellano. En varias zonas urbanas, el idioma aparece integrado a un esquema de bilingüismo, mientras que en buena parte del territorio rural mantiene un uso exclusivo mucho más elevado.

Ese patrón adquiere especial relevancia en departamentos cercanos a los grandes centros urbanos. Central, por ejemplo, combina un bajo porcentaje de hablantes exclusivos de guaraní, 8,9%, con una proporción de 48,3% de población bilingüe.

El dato cambia la lectura del mapa: en determinados territorios, el guaraní no necesariamente pierde presencia, sino que cambia la forma en que es utilizado.

¿Qué departamentos tienen mayor presencia del bilingüismo?

El bilingüismo también presenta una distribución territorial diferenciada. Presidente Hayes registra la mayor proporción, con 52,8% de su población utilizando guaraní y castellano.

Le siguen Cordillera, con 50,6%; Misiones, con 49,7%; Central, con 48,3%, y Paraguarí, con 44,7%.

La concentración del bilingüismo en estos departamentos muestra que el uso combinado de ambos idiomas tiene un peso significativo fuera de Asunción y no constituye exclusivamente un fenómeno de la capital.

En términos nacionales, el 38,7% de la población se ubica en esta categoría. Es, de hecho, la modalidad lingüística más extendida de las registradas por la encuesta, por encima del uso exclusivo del guaraní y del castellano.

El resultado plantea una característica particular del escenario paraguayo: el bilingüismo funciona como una zona de transición y convivencia entre dos idiomas, con intensidades diferentes según el territorio.

Para las políticas públicas, esta distribución tiene implicancias en ámbitos como educación, salud, servicios estatales y comunicación institucional, donde la elección del idioma puede determinar el nivel de acceso y comprensión de la población.

¿Qué muestra el mapa entre Asunción y San Pedro?

La distancia entre San Pedro y Asunción resume buena parte de la transformación territorial que muestran los datos.

En San Pedro, 62% de la población habla exclusivamente guaraní. En Asunción, esa proporción cae a 4,9%. La diferencia es de 57,1 puntos porcentuales.

Pero el contraste no termina allí. Mientras San Pedro se ubica entre los departamentos con mayor uso exclusivo del idioma, Asunción presenta una mayor presencia del castellano y una estructura lingüística propia de un territorio predominantemente urbano.

La comparación permite observar cómo la distribución lingüística está estrechamente asociada con la composición territorial de la población. Paraguay no tiene un único patrón de uso del idioma: conviven distintas realidades lingüísticas dentro del mismo país.

Esto resulta relevante también para entender la expansión de las ciudades y los movimientos internos de población. A medida que las personas se desplazan hacia centros urbanos por razones laborales, educativas o de acceso a servicios, el contacto cotidiano entre guaraní y castellano puede adquirir mayor peso.

Los datos de la EPHC, sin embargo, permiten describir la diferencia territorial, pero no establecen por sí mismos las causas de esa distribución. Por eso, cualquier vínculo directo con urbanización, migración o educación requiere estudios adicionales.

¿Qué lugar ocupa el guaraní en el Paraguay actual?

El 25 de agosto, Día del Idioma Guaraní, vuelve a poner en agenda una característica particular de Paraguay: la coexistencia de dos idiomas de uso extendido y patrones territoriales muy diferentes.

El guaraní fue reconocido como lengua nacional en la Constitución de 1967 y posteriormente adquirió, junto al castellano, el carácter de idioma oficial con la Constitución de 1992. La legislación paraguaya también establece obligaciones del Estado relacionadas con la promoción y normalización del uso de las lenguas oficiales.

Los datos de 2025 permiten actualizar esa discusión desde una perspectiva territorial. El desafío no se limita a determinar cuántas personas hablan guaraní, sino a entender cómo, dónde y junto a qué idioma lo utilizan.

El escenario que surge de la encuesta es claro: el uso exclusivo del guaraní tiene una fuerte presencia en áreas rurales y departamentos como San Pedro, Concepción y Caaguazú, mientras las zonas urbanas presentan una mayor combinación entre guaraní y castellano.

Por eso, más que un idioma dividido entre quienes lo hablan y quienes no, el mapa de la EPHC muestra un Paraguay donde la forma de hablar también cambia según el lugar donde se vive. Esa diferencia territorial convierte al idioma en un indicador adicional de cómo se estructura socialmente el país.