miércoles, septiembre 16

“Si a la dirigencia no le gusta, mi candidatura está a disposición”, advirtió Alliana

Pedro Alliana reconoció abiertamente las diferencias que atraviesan al movimiento oficialista y dejó un mensaje directo sobre la conformación de la chapa para 2028: no aceptará que le impongan a su candidato a vicepresidente. Las declaraciones se produjeron después de una reunión con Horacio Cartes, quien había anticipado a Juan Carlos Baruja como compañero de fórmula.

La interna de Honor Colorado quedó expuesta este miércoles luego de que el vicepresidente Pedro Alliana reconociera que “no están bien las cosas” dentro del movimiento y reivindicara su autonomía para decidir quién lo acompañará en una eventual chapa presidencial en las elecciones generales de 2028.

Alliana se reunió con el expresidente y titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Horacio Cartes, en medio de las diferencias surgidas después de que este último señalara públicamente al ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, como candidato a vicepresidente.

Tras el encuentro, Alliana dejó en claro que la definición no está cerrada.

“No me van a imponer el candidato a vicepresidente. Yo tengo mi tiempo y mi forma, y si eso no le convence a los diputados, gobernadores, a quien sea, me voy a mi casa”, manifestó. Incluso advirtió que, ante una imposición, podría seguir su propio camino político.

El vicepresidente sostuvo que recién comunicará quién integrará su fórmula después de las elecciones municipales del 4 de octubre, manteniendo la posición que había expresado antes del encuentro con Cartes.

“No están bien las cosas”

Más allá de la disputa por la Vicepresidencia, Alliana reconoció problemas dentro del oficialismo.

“No están bien las cosas hoy en Honor Colorado”, afirmó, y reclamó que los diferentes sectores del movimiento abandonen las confrontaciones internas.

“Falta que dejemos de mordernos entre nosotros, que los senadores dejen de pelearse con los gobernadores. Necesitamos que haya más cuerpo, más unidad”, sostuvo.

La declaración contrasta con el discurso de unidad que el propio vicepresidente había sostenido días atrás, cuando aseguraba que no existía una división dentro de Honor Colorado y pedía concentrar los esfuerzos partidarios en las elecciones municipales.

Alliana, sin embargo, evitó hablar de una ruptura y rechazó la existencia de sectores identificados como “peñismo” dentro del movimiento.

Una conversación para exponer las molestias

El vicepresidente calificó positivamente su encuentro con Cartes, aunque reconoció que ambos pusieron sobre la mesa sus diferencias.

“Fue una conversación muy productiva. Nunca hablamos de la manera que hablamos hoy, con total libertad. Él está molesto también, me hizo llegar algunas molestias, pero nada es insalvable”, relató.

La reunión se produjo un día después de que Cartes adelantara públicamente el nombre de Baruja para completar la fórmula de Honor Colorado, pese a que Alliana había anunciado que esperaría hasta después de las municipales para tomar una decisión. Tras las declaraciones del líder cartista, el vicepresidente difundió un comunicado reafirmando que no daría ningún nombre antes del 4 de octubre.

Alliana mantiene abierta la chapa

La definición del candidato a vicepresidente continúa así abierta. Alliana mencionó entre las alternativas a Baruja, al presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, y al ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme.

La discusión adquiere peso porque Cartes ya había expresado públicamente su respaldo a Alliana para encabezar el proyecto presidencial de Honor Colorado en 2028. En noviembre de 2025, durante una plenaria del movimiento, llegó a decirle: “Serás el próximo presidente de la República”.

Ahora, la controversia gira en torno a quién tendrá la última palabra para completar esa fórmula.

Alliana reivindicó que esa decisión corresponde al candidato presidencial y dejó abierta incluso la posibilidad de revisar su propia posición si la dirigencia oficialista no acompaña sus condiciones.

De esta manera, el encuentro con Cartes permitió contener, al menos públicamente, una ruptura, pero no cerró la discusión que originó el conflicto: la candidatura a vicepresidente continúa sin definición para Alliana, pese al respaldo explícito de Cartes a Baruja.