miércoles, septiembre 16

EJERCICIOS Y RECOMENDACIONES

El ejercicio físico es una subcategoría de la actividad física que se caracteriza por ser planeada, estructurada, repetitiva y orientada a un objetivo claro: mantener o mejorar uno o más componentes de la aptitud física (como la fuerza, la resistencia cardiovascular, la flexibilidad o la composición corporal). 

Nos movemos desde antes de ser concebidos y de acuerdo al tiempo y ocupaciones que tengamos continuamos ejercitando nuestros cuerpos que no es un hábito que tenga límites en el tiempo de vida que nos toque, tiempo que puede ser corto o largo de acuerdo a cómo vivamos o hagamos la travesía del vivir. Eso no solo demanda comodidades, ropa o herramientas tecnológicas para trabajar, comunicarnos, entretenernos, enseñar o aprender ya que para lo segundo existen muchas ciencias que estudian aspectos determinados.

No solo desde los ángulos exactos sino también desde la humanidad que para encontrarse sana no solo debe alimentarse bien sino tener tiempos y espacios donde pueda ejercitarse. Ahora la ciencia tiene claro qué ejercicio exige más a sus piernas, que deben ser atendidas y cuidadas no solo para que luzcan bien sino para que puedan sostener nuestros cuerpos y lograr llevarnos a donde tengamos que llegar. 

Para tener esas piernas o “gambas” cómo las llaman en la Argentina, en buen estado la sugerencia es caminar o subir escaleras con frecuencia a partir de los 60 para asegurar el bienestar y fortaleza de los miembros inferiores. Existen muchas formas de volverlos más resistentes y fuertes, imito a mis abuelos que utilizaban la bicicleta estática para tener su físico y mentes ocupadas y lograr que su sistema funcione a su favor. 

Uno de ellos superó los sesenta, el otro desafortunadamente nos dejó en esa década, pero también tenía sus hábitos de trabajo físico cómo otros hábitos que no fueron muy amigables para que siga con nosotros.

Mover el cuerpo

 Si a  usted ahora le toca vivir la década de los 60 es importante que ocupe no solo su mente sino también su cuerpo que más allá de cómo luzca lo que importa es que funcione bien en relación a lo que queramos hacer con nuestra “carrocería”, que en algún momento ya no podrá cargar mucho o moverse a velocidades que eran posibles siendo más jóvenes, que aunque queramos seguir viviendo siempre ese periodo de vida. Todo lo que empieza en nuestra vida naturalmente termina,  más si buscamos prevalecer en la vida nos toca adecuarnos a rutinas sanas y disciplinadamente cumplirlas no solo para vivir más sino sobre todo mejor, más allá de la cantidad lo que importa es la calidad cómo cuándo nos alimentamos. Algo natural pero también importante tener en cuenta cuanto, y lo que decidamos desayunar, almorzar y cenar. 

Saber poner límite a lo que nos demanden nuestras glándulas gustativas, que se encargan de la detección y distinción de sabores, digestión previa y transporte lipídico y cumplen funciones claves al alimentarnos. Ellas, no deben dirigir lo que y cuanto deseemos consumir lo que nos sea ofrecido para evitar enfrentar problemas cómo la obesidad, dilemas cardiovasculares o tener enfermedades severas cómo la diabetes. Para evitar que se den esas cosas en nuestras vidas tenemos que cuidarnos 24/7 los 365 días del año no solo para lograr ser atractivos sino sobre todo para continuar respirando, viendo, escuchando, pensando y comunicando bien nuestros pensamientos y sentimientos.