Una investigación de la Fiscalía Distrital Antimafia de Trento y los Carabinieri de Italia identificó canales de importación de cocaína procedente de Paraguay y Perú, con tránsito por España y destino en el norte italiano. La operación Águila Negra derivó en medidas cautelares contra 20 personas, desarticuló tres organizaciones y permitió reconstruir más de 1.300 operaciones de distribución de droga.
¿Cómo funcionaba la ruta de cocaína que partía de Paraguay y Perú?
La investigación comenzó en junio de 2021 como una pesquisa contra el tráfico de cocaína en la provincia de Trento, pero terminó revelando una estructura de alcance internacional. Los investigadores siguieron durante más de tres años las conexiones de grupos integrados predominantemente por ciudadanos extranjeros y reconstruyeron canales de abastecimiento entre Sudamérica y Europa. La pesquisa concluyó en noviembre de 2024.
El esquema identificado por las autoridades italianas tenía dos puntos de origen sudamericanos: Paraguay y Perú. Desde allí, los cargamentos eran dirigidos hacia Europa mediante conexiones que pasaban por España, antes de alcanzar el mercado del norte de Italia. La investigación permitió desarticular tres grupos criminales diferenciados, todos vinculados con el tráfico de cocaína.
El dato que dimensiona la conexión paraguaya está en las incautaciones. Durante la investigación fueron decomisados aproximadamente 82 kilos de cocaína, de los cuales 60 kilos fueron incautados en Paraguay y otros 8 kilos en Perú. Según la información divulgada por las autoridades italianas, esos cargamentos tenían como destino Italia.
¿Qué dimensión alcanzó la investigación de la Fiscalía Antimafia de Trento?
La fase operativa de Águila Negra se desplegó el 22 de septiembre de 2026 en nueve provincias italianas: Trento, Bolzano, Vicenza, Verona, Rovigo, Roma, Frosinone, Varese y Ragusa. La orden de custodia cautelar fue emitida por el juez de investigaciones preliminares del Tribunal de Trento a solicitud de la Fiscalía Distrital Antimafia.
Las medidas alcanzaron a 20 personas, investigadas por distintos grados de responsabilidad en asociación criminal orientada al tráfico —incluido el internacional— y distribución de estupefacientes, además de asociación vinculada al tráfico internacional de migrantes. Durante el desarrollo previo de la pesquisa también habían sido detenidas en flagrancia siete personas, cinco en Italia y dos en Perú y Paraguay.
Los investigadores documentaron además más de 1.300 cesiones de droga, lo que permite observar que la investigación no se limitó a identificar cargamentos internacionales, sino que reconstruyó también parte de la cadena de comercialización dentro de Italia.
Para Paraguay, el hallazgo tiene una dimensión que excede el volumen de una incautación puntual: una investigación antimafia europea identificó territorio paraguayo como uno de los puntos de origen de cargamentos destinados al mercado italiano. El expediente divulgado hasta ahora, sin embargo, no identifica públicamente en el comunicado oficial a organizaciones paraguayas específicas ni atribuye responsabilidad institucional a autoridades del país.
¿Cómo se conectó el narcotráfico con el traslado clandestino de migrantes?
La pesquisa abrió además un segundo frente. Según los Carabinieri, integrantes de las organizaciones utilizaban vehículos de carga alquilados en la provincia de Trento para trasladar clandestinamente migrantes desde Eslovaquia hasta Italia. Los camiones atravesaban Hungría y Austria antes de ingresar a territorio italiano.
Uno de los episodios documentados ocurrió en diciembre de 2022, cuando dos investigados fueron detenidos en Eslovaquia mientras trasladaban a 15 ciudadanos sirios. Cada migrante había pagado 700 euros solamente por el último tramo del recorrido. Los investigadores indicaron que los vehículos eran alquilados mediante pagos no trazables.
La coexistencia de ambas actividades muestra la diversificación atribuida a las estructuras investigadas: los expedientes reúnen acusaciones relacionadas con tráfico internacional de cocaína, distribución de drogas y tráfico de migrantes. No implica, sin embargo, que todos los investigados estén acusados de cada una de esas conductas; las autoridades italianas señalan responsabilidades atribuidas en distintos grados.
¿Qué otros delitos descubrieron los investigadores italianos?
La investigación también reveló un mecanismo de dirección criminal desde el interior de una prisión. Según los Carabinieri, una figura considerada de alto nivel dentro de uno de los tres grupos continuó gestionando actividades vinculadas al narcotráfico mientras estaba detenida. Para hacerlo utilizaba un teléfono celular introducido clandestinamente en el establecimiento penitenciario, desde el cual impartía instrucciones a otros integrantes.
Otro episodio ocurrió en marzo de 2023, entre Verona y Trento. Dos investigados fueron vinculados a un secuestro con fines de extorsión contra un hombre que había acumulado deudas relacionadas con drogas. El hecho amplió el alcance penal de una investigación que inicialmente había comenzado por el comercio de cocaína en Trento.
Así, lo que comenzó como una pesquisa local terminó reconstruyendo conexiones entre distintos territorios y actividades ilícitas: abastecimiento sudamericano, tránsito europeo, distribución de cocaína en Italia, traslado clandestino de migrantes y delitos asociados al funcionamiento de las organizaciones.
¿Qué implica para Paraguay aparecer en una investigación antimafia europea?
La operación incorpora un nuevo elemento verificable sobre el uso de Paraguay como punto dentro de cadenas transnacionales de cocaína con destino europeo. En este caso, no se trata únicamente de una mención geográfica: las autoridades italianas informaron que 60 de los 82 kilos incautados durante la investigación fueron decomisados en Paraguay y estaban destinados a Italia.
Desde la perspectiva institucional, la información disponible todavía deja preguntas abiertas sobre el tramo paraguayo: el comunicado italiano no detalla públicamente dónde se produjo la incautación de los 60 kilos, quién fue detenido en Paraguay, qué organismo paraguayo participó ni cuál era el mecanismo previsto para sacar la droga del país. Esos elementos resultan necesarios para determinar el alcance local de la estructura sin extender las conclusiones de la investigación más allá de lo probado.
La dimensión internacional también convierte el caso en un asunto de cooperación judicial y policial. La investigación atravesó Paraguay, Perú, España, Italia, Eslovaquia, Hungría y Austria en diferentes segmentos de las actividades investigadas, aunque no todos esos países cumplieron el mismo papel dentro de las redes.
La operación Águila Negra deja así una conexión paraguaya concreta dentro de un expediente europeo: 60 kilos incautados en territorio nacional, una persona detenida en Paraguay durante el desarrollo de la investigación y cargamentos destinados al mercado italiano. Lo que todavía resta establecer públicamente es hasta dónde llegaba la estructura asentada en Paraguay y qué conexiones locales hicieron posible ese tramo de la ruta.