miércoles, agosto 12

LA AMABILIDAD CÓMO PUNTO DE ANÁLISIS

La amabilidad es un acto, un comportamiento y un estado mental que se caracteriza por la empatía, el respeto, la cordialidad y la generosidad hacia los demás, sin esperar nada a cambio. La palabra proviene del latín amabilis, que significa «digno de ser amado».

Según el neurocientífico español Jonathan Benito; “la persona amable es siempre la más inteligente”. 

La neurociencia sostiene que la forma en que se trata a los demás puede tener un impacto mucho mayor de lo que parece.

La neurociencia es la ciencia que estudia el sistema nervioso en su totalidad: su estructura, su funcionamiento, su desarrollo bioquímico y cómo sus diferentes componentes interactúan para dar forma a la conducta, las emociones, los pensamientos y las funciones vitales del cuerpo.

La amabilidad suele asociarse con la buena educación o con un rasgo de personalidad. Sin embargo, para Jonathan Benito, profesor e investigador en neurociencia de la Universidad Autónoma de Madrid, representa una habilidad con un papel clave en la vida social y en la salud.  

Conclusiones sorprendentes

El especialista explicó que tratar bien a los demás es una muestra de inteligencia social. Su conclusión fue contundente: «La persona más amable es siempre la más inteligente». Y sostiene que la cooperación fue una herramienta fundamental para la evolución humana. 

La inteligencia social es la capacidad humana para comprender, conectar y relacionarse de manera efectiva con los demás. A diferencia del cociente intelectual. Según también relata; los lobos menos agresivos y más predecibles fueron los que lograron acercarse a los asentamientos humanos, acceder al alimento y reproducirse con mayor éxito.

Existen varios tipos de inteligencia, Las 8 Inteligencias Múltiples según el Modelo de Howard Gardner son; 

  • 1. Inteligencia Lingüístico-Verbal: La habilidad para dominar el lenguaje, la lectura, la escritura y la comunicación oral. Es la inteligencia característica de escritores, poetas, periodistas y oradores.
  • 2. Inteligencia Lógico-Matemática: La capacidad para el razonamiento abstracto, la resolución de problemas lógicos, el cálculo matemático y la investigación científica. Históricamente, era la que más peso tenía en los test de Cociente Intelectual.
  • 3. Inteligencia Visual-Espacial: La habilidad para observar el mundo y los objetos desde diferentes perspectivas, retener imágenes mentales y transformar el espacio. Es clave en arquitectos, pintores, pilotos, ajedrecistas y cirujanos.
  • 4. Inteligencia Musical: La capacidad para percibir, distinguir, transformar y expresar las formas musicales, incluyendo la sensibilidad al ritmo, el tono y el timbre. Destaca en músicos, compositores y directores de orquesta.
  • 5. Inteligencia Corporal-Kinestésica: La habilidad para utilizar el propio cuerpo para expresar ideas y sentimientos, o para resolver problemas y modelar objetos con las manos. Es muy desarrollada en atletas, bailarines, artesanos y cirujanos.
  • 6. Inteligencia Intrapersonal: La capacidad para construir una percepción precisa de uno mismo, comprender las propias emociones, motivaciones, fortalezas y debilidades. Es fundamental para la autorregulación y el crecimiento personal.
  • 7. Inteligencia Interpersonal: La habilidad para detectar y entender las circunstancias, problemas, emociones y gestos de las demás personas. Es la base de la empatía y la clave para líderes, psicólogos, docentes y negociadores.
  • 8. Inteligencia Naturalista: Añadida por Gardner en 1995, es la capacidad de percibir, distinguir, clasificar y utilizar elementos del medio ambiente, objetos, animales o plantas. Es propia de biólogos, ecólogos y antropólogos.

Aquella persona que reúna los tipos citados de inteligencia y sea a su vez amable puede ser considerada cómo muy inteligente, sabio o instruido en temas específicos, seres humanos que deben ser atendidos y cuidados no solo para su comodidad sino para que continúen siendo una referencia para otras personas en sus familias, cómo docentes, directores, jefe o administrador de cualquier organización.

La posibilidad de compartir conocimientos, trabajar con otros grupos y construir redes de cooperación permitió un mayor desarrollo cultural y tecnológico. Desde la neurobiología, este comportamiento recibe el nombre de prosocialidad. El concepto incluye la amabilidad, la cooperación y la disposición a ayudar a otras personas.