Con 44.701 bebés ya protegidos, pediatras instan a reforzar la prevención ante el aumento estacional de virus respiratorios durante el frío.
El descenso de las temperaturas vuelve a encender la alerta sanitaria por el aumento estacional de virus respiratorios en Paraguay, con especial preocupación por los bebés durante su primer invierno. La Sociedad Paraguaya de Pediatría (SPP) instó a verificar la protección contra el Virus Respiratorio Sincicial (VRS), mientras datos del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) reportan 44.701 bebés protegidos con Nirsevimab al 5 de julio de 2026.
¿Por qué el descenso de las temperaturas aumenta la preocupación por los virus respiratorios?
La llegada de jornadas más frías coincide con una etapa de mayor circulación de agentes respiratorios estacionales como la influenza y el Virus Respiratorio Sincicial (VRS). En este escenario, los especialistas insisten en que la prevención debe comenzar antes de la aparición de cuadros graves, especialmente entre recién nacidos y lactantes.
La preocupación se concentra en los primeros meses de vida porque el VRS constituye una de las principales causas de bronquiolitis y neumonía en lactantes. El impacto sanitario puede traducirse en consultas, hospitalizaciones y complicaciones, particularmente durante la temporada de mayor circulación viral.
La Prof. Dra. Julia Acuña, presidenta de la Sociedad Paraguaya de Pediatría, sostuvo que durante esta época aumenta la circulación de virus respiratorios y remarcó la necesidad de utilizar las herramientas preventivas disponibles para cada grupo de edad. En el caso de los bebés, pidió a las familias revisar la libreta correspondiente y confirmar si recibieron Nirsevimab.
¿Qué es Nirsevimab y por qué se utiliza contra el VRS?
Nirsevimab no es una vacuna tradicional, sino un anticuerpo monoclonal de acción prolongada que proporciona protección directa frente al Virus Respiratorio Sincicial. Su mecanismo se diferencia de una vacuna porque no depende de que el organismo genere defensas progresivamente: aporta anticuerpos y brinda protección desde su administración.
La estrategia fue incorporada por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) como una herramienta preventiva dirigida a recién nacidos y lactantes, particularmente durante el periodo de alta circulación del virus. Para la campaña de 2026, las autoridades sanitarias anunciaron la disponibilidad de 60.000 dosis.
Según la estrategia oficial, la administración es de dosis única y puede realizarse junto con las vacunas correspondientes al esquema regular. La protección busca cubrir la temporada de circulación viral y reducir el riesgo de formas graves de enfermedad asociadas al VRS.
¿Cuántos bebés ya fueron protegidos en Paraguay?
Datos actualizados del Programa Ampliado de Inmunizaciones, incluidos en el reporte de prensa con corte al 5 de julio de 2026, señalan que 44.701 bebés ya recibieron Nirsevimab contra el VRS. La cifra representa un avance significativo dentro de la estrategia nacional, aunque todavía existen niños dentro de la población objetivo que deben acceder a la protección.
El dato adquiere relevancia al compararse con la disponibilidad anunciada para la campaña. El Ministerio de Salud había informado que contarían con 60.000 dosis, destinadas a ampliar la cobertura durante la temporada de circulación viral. La diferencia entre disponibilidad y aplicaciones refuerza el llamado a verificar la situación individual de cada bebé que reúna los criterios establecidos.
La advertencia de los pediatras apunta precisamente a evitar que familias con niños elegibles asuman que la protección ya fue administrada. La recomendación es comprobar el registro correspondiente y, ante la ausencia de aplicación, acudir a un servicio habilitado.
¿Qué bebés deben recibir la protección contra el VRS?
La estrategia sanitaria vigente define grupos específicos para la administración de Nirsevimab. La prioridad está puesta en bebés que atraviesan su primera temporada de circulación del virus y en niños con determinadas condiciones que elevan el riesgo de desarrollar enfermedad grave.
La población objetivo comprende:
- Niñas y niños nacidos entre noviembre de 2025 y julio de 2026.
- Bebés menores de 12 meses con factores de riesgo, como prematuridad, enfermedad pulmonar crónica o determinadas cardiopatías.
- Niños de hasta 2 años con cardiopatías congénitas que cumplan criterios clínicos específicos.
Los criterios sanitarios deben ser verificados conforme al protocolo vigente y, en los casos de condiciones de base, con la evaluación correspondiente del equipo de salud. La campaña forma parte de una estrategia focalizada y no implica una indicación indiscriminada para toda la población infantil.
¿Por qué los bebés sanos también pueden desarrollar cuadros graves?
Uno de los mensajes centrales de la Sociedad Paraguaya de Pediatría es que el riesgo no se limita exclusivamente a niños con enfermedades previas. Los bebés que atraviesan su primer invierno pueden desarrollar formas graves de infección respiratoria incluso si nacieron sanos y no presentan factores de riesgo conocidos.
“Todos los bebés que atraviesan su primer invierno pueden desarrollar formas graves de la enfermedad, incluso aquellos nacidos sanos y sin factores de riesgo”, afirmó la Dra. Julia Acuña, al insistir en que la prevención debe concretarse antes de la enfermedad.
Este punto modifica una percepción frecuente entre familias que pueden asociar las complicaciones únicamente con prematuros o niños con patologías de base. La estrategia paraguaya incluye precisamente a bebés nacidos dentro del periodo definido para 2025-2026, independientemente de que todos presenten una enfermedad previa.
¿Qué deben verificar las familias antes de salir de la maternidad?
La Sociedad Paraguaya de Pediatría pidió a las familias con recién nacidos que consulten antes del alta médica si el bebé ya recibió Nirsevimab. La recomendación busca aprovechar el contacto con el sistema sanitario para evitar demoras durante una temporada de circulación viral activa.
“Si acabás de tener a tu bebé, antes de volver a casa preguntá si ya cuenta con esta protección”, enfatizó la presidenta de la SPP. Para los niños que nacieron días o semanas atrás y ya se encuentran en sus hogares, la indicación es revisar la libreta y acudir al vacunatorio más cercano si la protección todavía no fue administrada.
La estrategia preventiva exige también coordinación entre maternidades, vacunatorios y servicios pediátricos. La posibilidad de proteger al recién nacido antes del alta reduce barreras posteriores de acceso y permite que la familia salga del establecimiento con información clara sobre la cobertura recibida.
¿Puede Nirsevimab aplicarse junto con las vacunas del esquema regular?
Sí. De acuerdo con la información sanitaria difundida por el Programa Ampliado de Inmunizaciones, Nirsevimab puede administrarse junto con las vacunas del esquema regular. Esta posibilidad facilita la protección sin obligar a las familias a postergar otras inmunizaciones correspondientes a la edad del niño.
La aclaración es relevante porque la temporada respiratoria también exige mantener al día las vacunas recomendadas para distintos grupos etarios. La Sociedad Paraguaya de Pediatría recordó que la prevención frente a enfermedades estacionales debe abordarse de manera integral y no concentrarse exclusivamente en un solo agente viral.
En términos de salud pública, la simultaneidad permite aprovechar cada contacto con el sistema sanitario. Para las familias, reduce oportunidades perdidas de protección; para el Estado, mejora la capacidad de alcanzar coberturas en poblaciones especialmente vulnerables.
¿Qué impacto puede tener la prevención sobre hospitales y servicios pediátricos?
La prevención de cuadros graves tiene una dimensión que trasciende la protección individual. Durante los meses de mayor circulación de virus respiratorios, los servicios pediátricos pueden enfrentar un aumento de consultas, internaciones y demanda de camas, por lo que reducir complicaciones también contribuye a disminuir presión sobre la red sanitaria.
El VRS es especialmente relevante por su asociación con bronquiolitis y neumonía durante la primera infancia. En bebés pequeños, una evolución grave puede requerir hospitalización y soporte especializado, lo que convierte a la prevención en una herramienta de gestión sanitaria además de una intervención clínica.
La experiencia paraguaya ya había mostrado una expansión importante de la estrategia. En 2025, el Ministerio de Salud informó que 40.000 lactantes fueron protegidos durante la primera campaña nacional con Nirsevimab. Para 2026, la continuidad de la política refuerza el objetivo de anticiparse al periodo de mayor riesgo.
¿Dónde pueden las familias consultar los vacunatorios habilitados?
Las familias pueden verificar los servicios disponibles a través de la plataforma oficial Vacunate, donde se publica información sobre vacunatorios y centros habilitados. El sistema también permite identificar establecimientos con atención durante fines de semana y feriados, un elemento relevante para ampliar el acceso.
La recomendación de los especialistas es no esperar a que aparezcan síntomas para buscar la protección preventiva. Si un bebé forma parte de la población objetivo y todavía no recibió Nirsevimab, la familia debe verificar la disponibilidad y acudir a un servicio habilitado.
El llamado cobra mayor urgencia con el descenso de las temperaturas y la circulación estacional de virus respiratorios. La combinación de información clara, disponibilidad territorial y seguimiento de la libreta constituye uno de los principales mecanismos para reducir oportunidades perdidas.
¿Puede Paraguay cerrar la brecha antes de que avance la temporada respiratoria?
Los 44.701 bebés protegidos hasta el 5 de julio de 2026 muestran una cobertura significativa, pero el desafío sanitario persiste mientras existan niños elegibles que todavía no recibieron la protección. El avance de la campaña coincide con semanas de bajas temperaturas y una mayor preocupación por la circulación de virus respiratorios.
La respuesta dependerá de la capacidad del sistema para identificar a los bebés pendientes, sostener la disponibilidad en los servicios y comunicar con precisión quiénes integran la población objetivo. También será clave que maternidades y servicios pediátricos conviertan cada contacto con una familia en una oportunidad para revisar el estado de protección.
En plena temporada respiratoria, la estrategia contra el VRS se convierte en una prueba concreta de prevención para el sistema sanitario paraguayo. La disponibilidad gratuita de Nirsevimab reduce una barrera económica central; el desafío ahora es lograr que la protección llegue a tiempo a cada bebé que cumple los criterios establecidos.
Periodista Senior