«No se callen»
Este 14 de febrero, Día de los Enamorados, Sandra no recibió flores ni un lindo saludo. Luego de 9 años, quien había sido su gran amor tomó una drástica decisión que le dejó algunas cicatrices en la piel y el miedo de no volver a tener la vida de antes.
“El sigue prófugo a pesar de todo, y nosotros vivimos con el miedo de que nos pueda encontrar. No salgo de mi casa, renuncié a todo”, comentó esta gran guerrera de a penas 26 años, madre de dos pequeños.
“Cambió mucho y comenzó a tomar. Hice una denuncia de violencia intrafamiliar porque llegó a amenazarme de muerte mediante palabras. Luego salió la orden de alejamiento, pero él no la respetó”.
Sandra aún recuerda aquel día caluroso cuando no había electricidad en su barrio y salió afuera de la casa acompañada de su familia. “Me a...