lunes, julio 6

ÁFRICA ANTE EL ÉBOLA

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Una parte de África sufre esta enfermedad endémica que golpea severamente a su población sumando muertes a su paso. 

El ébola es una enfermedad infecciosa grave, a menudo mortal, causada por el virus del Ébola. Síntomas se dividen en diferentes fases cómo;

1. Fase Inicial (Los primeros días)

Los primeros signos son muy similares a los de una gripe fuerte o a los de enfermedades tropicales comunes como la malaria o el dengue, lo que a menudo dificulta el diagnóstico temprano:

  • Fiebre alta y repentina.

  • Cansancio extremo y debilidad generalizada (postración).

  • Dolores musculares y articulares intensos.

  • Dolor de cabeza severo.

  • Dolor de garganta.

2. Fase Gastrointestinal (A partir del tercer o quinto día)

A medida que el virus se multiplica y ataca el sistema digestivo y órganos internos (como el hígado y los riñones), los síntomas se vuelven mucho más agresivos:

  • Náuseas y vómitos frecuentes.

  • Diarrea líquida y severa (que puede contener sangre).

  • Dolor abdominal agudo.

  • Pérdida total del apetito.

  • En esta fase, la deshidratación masiva es el principal peligro para la vida del paciente.

3. Fase Avanzada y Crítica

En los casos graves (el virus destruye la capacidad de coagulación de la sangre y daña las paredes de los vasos sanguíneos), se entra en una etapa de fallo multiorgánico:

  • Hemorragias: Aparecen sangrados tanto internos como externos. Se pueden manifestar como sangre en el vómito o las heces, sangrado de encías, sangrado por la nariz o hematomas espontáneos en la piel sin haber tenido golpes.

  • Erupciones cutáneas: Manchas rojas en la piel (exantema papular) que suelen descamarse.

  • Tos persistente y dificultad para respirar (disnea).

  • Confusión mental, desorientación o alteración del estado de conciencia.

Ahora ya ascienden a 1.460 los casos de ébola detectados en el Congo, donde ya han fallecido casi 450 personas.

Se detectó por primera vez en 1976 en dos brotes simultáneos en Sudán del Sur y la República Democrática del Congo (cerca del río Ébola, del cual toma su nombre).  Con una OMS sin fondos la situación es aun más dramática para millones. 

Ha afectado a poco más de 36.000 personas confirmadas en todo el mundo. De esa cifra total, aproximadamente 16.000 personas han fallecido, lo que refleja la altísima letalidad de esta enfermedad en nuestro planeta. 

Los cuidados y medidas de protección contra el ébola se dividen en dos frentes esenciales: la prevención comunitaria (para evitar que el virus se propague) y los cuidados médicos avanzados (el tratamiento clínico que se le da a un paciente infectado en un hospital aislado).

Dado que el virus es extremadamente contagioso a través de fluidos corporales, los protocolos de seguridad son de los más estrictos del mundo.

1. Prevención y Control de Infecciones (Barreras físicas)

Para la población general en zonas de riesgo y, sobre todo, para el personal sanitario, la principal defensa es cortar cualquier posibilidad de contacto directo con el virus:

  • Equipos de Protección Individual (EPI) absolutos: Los médicos y enfermeros deben cubrir cada milímetro de su cuerpo. Como se observa en la indumentaria médica especializada, esto incluye trajes impermeables dobles, capuchas que cubren el cuello, mascarillas respiratorias de alta eficiencia, gafas estancas protectoras para los ojos, botas de goma y múltiples capas de guantes. El proceso de quitarse este traje es tan peligroso que requiere la supervisión visual de otro compañero para evitar el auto contagio.

  • Higiene estricta de manos: Lavado constante con agua y jabón o, de manera más efectiva en entornos clínicos, soluciones de cloro concentrado o geles a base de alcohol de uso médico.

  • Aislamiento inmediato: Cualquier paciente con sospecha de ébola es trasladado a habitaciones con presión negativa y acceso estrictamente restringido para evitar brotes hospitalarios.

  • Protocolos funerarios seguros: Los cuerpos de las personas fallecidas por ébola mantienen una carga viral extremadamente alta. Por ello, los entierros tradicionales que implican lavar o tocar el cuerpo están prohibidos; los equipos médicos especializados se encargan de sepelios seguros y cremaciones controladas.