lunes, junio 15

3×3 15 de junio por Benjamín Fernández Bogado Lunes 15 de junio del 2026

NUNCA TUVIMOS POLÍTICA HIDROENERGÉTICA

Es evidente que los paraguayos nunca supimos la trascendencia e importancia de nuestra hidroenergía. No la usamos de manera conveniente, le regalamos al Brasil para desarrollar su gran producción industrial en São Paulo con la energía que no consumimos y que se la dimos a los brasileños a precios de generación.

Eso nos privó de 72 mil millones de dólares de ingresos en 50 años. Ahora, sin haber finiquitado aún la negociación sobre el anexo C que fijará el costo de la energía producida, los paraguayos estamos envueltos en una lucha que el gobierno refleja en toda puridad la tremenda desconfianza que existe de varios sectores y desconocimientos en torno al uso de la hidroenergía. Por un lado, un sector del gobierno liderado por el ministro de Industria, Riquelme, juntamente con la empresa británica Atome, cuyo representante es el ex titular de Itaipú, James Spalding, quieren una energía a un precio de 30 dólares el mega watt en los próximos 15 años.

Cuando todos afirman que dentro de 15 años la demanda de nuestra energía será mayor en los hogares de cada uno de los paraguayos y tampoco pueden pasarse por encima una norma que impide vender energía a ese costo. Algunos dicen que deberíamos privilegiar empresas que usen mucho nuestra energía, pero ese periodo ya pasó. Ya tendríamos que haberlo hecho cuando empezamos a producir en Itaipú y en Yacenetá, antes de regalarle la energía a nuestros condóminos, a Brasil y a la Argentina.

Ahora es tarde. Ahora lo que hay que privilegiar es el bolsillo de la gente. ¿Y cuál es el objetivo real detrás de la construcción de Itaipú? Los brasileños dicen que después de haberse pagado por completo el costo, tendría que favorecer a cada brasileño.

Y el costo de la energía tendría que valer 10. Eso significa que hay que bajar de 19 a esa cifra. Y esa es una cuestión que tendrá que definirse no sólo en el terreno financiero de las inversiones, de las necesidades, sino por sobre todo de la pulseada geoestratégica en la región.

GENEROSOS EN LOS INSULTOS Y AVARO EN LOS ELOGIOS

Una de nuestras características nacionales, abordadas también por quienes estudiaron el carácter del paraguayo, es la gran dificultad que tenemos en elogiar acertadamente y de insultar apropiadamente. El paraguayo tiene grandes dificultades en los dos momentos. Cuando elogia parece que insulta, y cuando insulta no se sabe bien qué realmente propone con ello.

Deberíamos estudiar nuestro carácter acerca de por qué nos cuesta tanto reconocer la valía y trascendencia de alguien hasta que no estuviéramos absolutamente seguros de que tiene cáncer o se encuentra a punto de morir, o cuando ya falleció, como el caso del guitarrista Agustín Barrios, donde los salvadoreños pelean contra nosotros para que no tenga que enviarse los restos de alguien que ya no quiso venir con nosotros porque le habíamos maltratado. Le llenamos de elogios posterior a su muerte, pero le hicemos la vida miserable mientras esté vivo. y eso pasa prácticamente en todas las manifestaciones de nuestra vida cotidiana.

Un documental dado a conocer por el Gobierno Nacional con patrocinio de Itaipú, a la figura de Luis Sarán, refleja prácticamente todo lo que he afirmado sobre el tema de nuestro carácter. 3

NI CON IA SI NO SE QUIERE SER LIBRE

Las cuestiones de la justicia son cada vez más evidentes de que no están para definir el rango de lo correcto, de lo incorrecto, de lo justo, de lo injusto. Ahora el ministro de Corte Ríos dice que tienen demasiadas demandas que llegan a los tribunales y eso es porque somos un país injusto.

En los países justos casi no hay trabajo de los tribunales y las cárceles están vacías. Uno de sus casos es Singapur, que era un país peor que Paraguay en 1964, infestado de narcos y de piratas, que empezó una campaña de transformación brutal con el gobierno de Lee Kuan Yew. Hoy tienen grandes problemas los jueces porque no tienen casos que tratar.

El ministro Ríos dice que reciben 40.000 solicitudes por año para tres ministros en la sala de la que él forma parte y ahora afirma que la inteligencia artificial debería venir en ayuda de la justicia para tratar muchos de los casos que le traen en la mesa. Pero si después no tienen la capacidad de ser libres ni independientes, inclusive cuando la inteligencia artificial analiza un caso y afirma que es ilegal e inconstitucional, la salida de Kattyaa González del Senado no le hacen caso, es irrelevante el método que tomen y si es largo o corto el periodo de atención de un caso determinado. Incluso con la inteligencia artificial, si no tenemos una justicia libre, independiente, autónoma, que no le tenga miedo al poder político, como aconteció ahora en el Mundial de México, donde los que tenían plazas compradas en los grandes estadios de donde se disputará el Mundial afirmaron estar en contra de la decisión de la FIFA que les privó de ese derecho.

Pero una justicia mexicana dice que esos derechos son anteriores a este Mundial y deben ser respetados. Por lo tanto, los que tienen comprados palcos en los estadios de México tienen que entrar, a pesar de que diga lo contrario la FIFA. Eso es justicia, así de simple.