miércoles, diciembre 31

Voluntariado que transforma: el impacto de Corazón Libre en la reinserción social

Sady Bogado

El 5 de diciembre se conmemora el Día Internacional del Voluntariado, una fecha que invita a reflexionar sobre el rol de la sociedad civil y del sector privado en la construcción de comunidades más inclusivas y sostenibles. En un país donde los desafíos sociales siguen siendo profundos, iniciativas como Corazón Libre demuestran que el voluntariado organizado es una herramienta efectiva de transformación.

Fundado en 2016  nace del movimiento Peregrino, Corazón Libre una iniciativa que desde varios años viene transformando la vida de mujeres, niños y adolescentes, trabaja con tres poblaciones en situación de vulnerabilidad: el Complejo Penitenciario para mujeres de Emboscada (Comple) el Centro Penitenciario para Mujeres Serafina Davalos de Coronel Oviedo donde se brinda  apoyo a la educación  y estimulación  de los niños que residen con sus madres y en el Centro  Educativo Virgen de Fátima. 

El proyecto se sostiene gracias a la participación activa de voluntarios que aportan tiempo, capacidades técnicas y acompañamiento humano a través de programas educativos, actividades recreativas, talleres de reinserción laboral, apoyo emocional, jornadas de salud, formación espiritual y campañas de donación.

Desde mi rol como responsable del área de Donaciones, confirmo que el voluntariado no solo cubre necesidades inmediatas: transforma vidas desde adentro. Gracias a las donaciones, las mujeres  acceden a espacios más dignos, materiales básicos para su bienestar y programas formativos que les permiten desarrollar habilidades reales para su autonomía. Cada aporte fortalece su autoestima, amplía sus oportunidades y se convierte en una herramienta concreta para su futura reinserción social.

Por qué el voluntariado importa 

Reduce brechas sociales.

La participación ciudadana permite asistir a grupos históricamente invisibilizados, generando oportunidades reales de reintegración.

Fortalece el capital humano.

 El voluntariado desarrolla liderazgo, empatía y habilidades blandas altamente valoradas en entornos laborales.

Conecta a las empresas con su rol social.

Las organizaciones que se involucran en programas como Corazón Libre fortalecen su cultura interna, generan impacto reputacional positivo y aportan a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Produce resultados medibles.

Cada área del proyecto —formación, salud, espiritualidad, recreación y voluntariado— opera bajo planificación anual, con indicadores claros y con una red de coordinación que asegura continuidad y eficacia.

Un llamado a la acción

El voluntariado es más que una actividad solidaria: es una estrategia de impacto social sostenible. En un contexto donde la reinserción laboral y social es clave para reducir la reincidencia y mejorar la seguridad, iniciativas como Corazón Libre necesitan del compromiso del sector privado, público y la ciudadanía organizada.

En este Día Internacional del Voluntariado, la invitación es simple:

involucrarse, aportar y ser parte de una transformación que ya está en marcha.

El futuro de cientos de mujeres,niños y adolescentes puede cambiar con acciones concretas. Y el de nuestra sociedad también.