EL GOBIERNO DE LA CONSCIENCIA, parte 2
Siguiendo con el mismo concepto de estilos de gobierno o liderazgo –Confucio y Maquiavelo- seguimos hablando de lo que concierne a la manera en que se desarrolla un liderazgo sano. Partamos de la base de que, para ser un buen líder, o un buen gobernante o un buen profesional, primero se debe ser una buena persona. ¿Qué es ser una buena persona? ¿Es acaso no haberse equivocado nunca? No precisamente. Aunque de seguro existirán personas absolutamente impolutas, intachables y cuasi perfectas, la mayoría de nosotros no lo somos y partiendo de esa premisa, son pocos los que estarían “autorizados” a ser buenos líderes.
El hecho parte de que –aun no siendo perfectamente impolutos- seamos capaces de reconocer nuestros errores ni bien nos percatemos de ello. Es muy triste cuando una persona come...