Los vacíos distractores
Hay muchos golpes a la ciudadanía que se guardan bajo el tapete esperando el impacto para salir a la luz. Son noticias malas, impopulares, reaccionarias y que son dignas de grandes manifestaciones ciudadanas y hasta escraches a corruptos. La pregunta es... ¿Cuál es el mejor momento para darlas a conocer o ejecutarlas? La respuesta es estratégica: una ciudadanía indignada y harta de problemas sociales y políticos no conviene a ninguna administración y a ninguna cámara del Congreso.
Es lo que menos desean los responsables de estas malas noticias. Entonces, el tiempo ideal para lanzarlas es ante un estallido social en donde la atención ciudadana esté enfocada hacia otro lugar. Así vemos que subas de combustible o pasaje son publicadas durante un partido de copa libertadores; o el blanqueo ...