sábado, mayo 2

Nueva amenaza viral

El ser humano de por sí es un enigma por las cosas que vamos descubriendo en nuestro organismo y la capacidad que demuestra tener nuestro cuerpo y mente que están amenazados por virus, enfermedades, accidentes y el trato que les demos.  El mismo que si no es el adecuado no solo tendrá una mala “pinta”, sino tampoco funcionará cómo deba por dentro y eso no solo duele sino también perjurio muchos ángulos  de nuestra vida biológica. 

Una que cómo había escrito antes está bajo riesgos que al no ser identificados en orden y a tiempo pueden ser engorrosas experiencias cómo cuando estamos engripados, con fiebre o padeciendo lo que sea inoportuno en cualquier lugar o momento. 

Ahora una nueva y misteriosa afección es investigada en el Congo porque  ha matado a 79 personas, la mayoría adolescentes. Los síntomas incluyen fiebre, dolores de cabeza, secreción nasal y tos, dificultad para respirar y anemia. Estas personas han tenido una enfermedad de origen aún desconocido» desde el pasado 24 de octubre, informó esta madrugada el Ministerio de Salud Pública, Higiene y Bienestar Social a través de un comunicado de prensa. 

Alarmas prendidas

En el suroeste del Congo se está investigando una enfermedad similar a la gripe que ha matado a decenas de personas en dos semanas, según informaron las autoridades locales, según recoge la agencia Associated Press. Las muertes se registraron entre el 10 y el 25 de noviembre en la zona sanitaria de Panzi. La población de la República del Congo en 2024 es de 6.398.582 habitantes. Su densidad de población es de 17 habitantes por kilómetro cuadrado

Félix Tshisekedi es la persona que preside este país africano y tiene en agenda de su gabinete el ocuparse de la salud de la población congoleña que a su vez debe cuidarse de no propagar esta recóndita enfermedad en el país, continente y mundo cómo fue la actitud del ser humano durante la pasada pandemia. La misma que afortunadamente ha quedado atrás  pero nos ha dejado grandes lecciones y dependiendo de cómo seamos con nosotros y nuestra comunidad en las casas, barrios, ciudades, países aseguraríamos nuestra vida y salud.

Es una alarma que suena en África como aquella que se dio en Wuhan (China) y debemos responder con eficacia a su llamado.