lunes, julio 6

Kita Pena estrena “110/220”, su nuevo EP enfocado en la transición energética y sónica

Kita Pena presentó oficialmente su nuevo proyecto de estudio de corta duración titulado “110/220”. El material discográfico, que ya se encuentra disponible en las principales plataformas de streaming global, está compuesto por cinco pistas que sintetizan diferentes etapas creativas del conjunto asunceno, proponiendo un balance dinámico entre composiciones de carácter luminoso y pasajes de marcada introspección.

¿Qué concepto artístico y canciones articulan el EP «110/220»?

La propuesta de “110/220” se estructura como una metáfora directa sobre la adaptabilidad y la transformación de las corrientes energéticas. De acuerdo con las declaraciones de la banda, el título evoca la capacidad de conectar su música en distintas frecuencias y contextos sin alterar la esencia orgánica que define su trayectoria en la escena local. El cuerpo de la obra transita de manera fluida entre el optimismo bailable y la reflexión, buscando que el apartado lírico funcione como un catalizador de mensajes con valor constructivo.

El corte conceptual del EP se despliega a través de un tracklist de cinco pistas seleccionadas estratégicamente para guiar la experiencia del oyente:

  • Perdamos tiempo (perfilado como el corte promocional principal y cortina de difusión)

  • Para creer de nuevo

  • Cambio de ambiente

  • Interlude

  • Mundial

¿Cómo se desarrolló la producción técnica de este material de Kita Pena?

El proceso de registro de este nuevo trabajo discográfico supuso un extenso recorrido cronológico para la banda, extendiéndose en fases de grabación desarrolladas entre 2019 y 2026. El rastreo técnico de las canciones se dividió entre los estudios Rock House y La Casa de Marce, permitiendo capturar la evolución de la banda a lo largo de los últimos siete años. Esta prolongada gestación técnica se traduce en un sonido maduro que condensa la versatilidad instrumental de sus integrantes.

La arquitectura sonora y la producción artística del álbum corto estuvieron bajo la dirección del músico y productor paraguayo Marcelo Soler, quien también ejerce el rol de baterista de la banda. El proceso de mezcla fue ejecutado por el ingeniero Carlos Dentice, mientras que el acabado final y la masterización fueron encomendados al prestigioso estudio internacional María Triana Mastering, asegurando un estándar sonoro competitivo para los ecosistemas de distribución digital.

¿Quiénes integran la estructura musical actual de la banda?

La fisonomía sonora de este lanzamiento se apoya en la sólida base de miembros estables que fundaron el proyecto en el año 2011. La formación actual de Kita Pena está encabezada por las voces principales de Andrés Selich y Blas Rodrigo Cristaldo, respaldados por la ejecución instrumental de David Müller en guitarras y coros, Ricardo Velázquez en el bajo, y el mencionado Marcelo Soler en batería, teclados y coros.

Para enriquecer la textura rítmica del EP, la banda sumó a sus músicos residentes habituales, Lucas Perrotta (guitarra eléctrica y ukelele) y Ramón González en las percusiones. Asimismo, el track de cierre titulado Mundial —cuya primera versión promocional data originalmente del año 2025— cuenta con las colaboraciones especiales de Rodrigo Quintás, quien aportó la sonoridad del piano Rhodes, y de Maniatic en la ejecución de los efectos de scratch.

El posicionamiento de Kita Pena en la economía naranja paraguaya

Con una discografía de largo aliento que contempla álbumes fundamentales como Turista en mi país (2013), Lo de menos (2015) y Casi nada de lo que nos enseñaron sirve para sonreír (2018), la banda consolidó una marca de exportación dentro de las industrias culturales. Su proyección internacional sumó un hito comercial tras la inclusión de su single Vida Acuática (2022) dentro de la banda sonora original del documental de distribución global El vendedor de ilusiones, emitido a través de la plataforma de streaming Netflix.

El lanzamiento de “110/220” reafirma la vigencia del proyecto y expande su catálogo en un momento clave para el mercado local de la música en vivo y la gestión de derechos fonográficos. Al cruzar géneros nativos y universales como la guarania, la rumba, el reggae y el folk, el conjunto asunceno sigue operando como una de las referencias más estables de la economía creativa, atrayendo tanto a audiencias tradicionales como a nuevos nichos de consumo digital en la región.