El Ejército de Israel informó este sábado que llevó a cabo ataques contra instalaciones vinculadas a la Fuerza Quds (unidad de élite de la Guardia Revolucionaria iraní), Hezbollah y la Yihad Islámica Palestina en Beirut, capital del Líbano, en lo que representa una nueva escalada en el conflicto que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
Según un comunicado oficial de las Fuerzas de Defensa israelíes (FDI), entre los objetivos alcanzados se encuentra un centro de mando de la sección libanesa de la Fuerza Quds, que según Tel Aviv «funciona como enlace operativo entre Hezbollah e Irán». Asimismo, fueron bombardeadas dos sedes de la Yihad Islámica Palestina y un puesto de observación de Hezbollah, este último atacado por la Armada israelí.
RESPUESTA A UN MISIL BALÍSTICO
La ofensiva en Beirut se produce horas después de que un misil balístico de origen iraní impactara en el centro de Israel, dejando al menos una persona herida. El proyectil, que según fuentes militares contenía munición de racimo, activó las alarmas en varias localidades israelíes.
En represalia, las FDI bombardearon sistemas de defensa aérea y emplazamientos de misiles en las cercanías de Teherán, capital de Irán, marcando una peligrosa ampliación del conflicto más allá de las fronteras del Líbano y Gaza.
CONTEXTO REGIONAL
La escalada actual se enmarca en el prolongado enfrentamiento entre Israel y grupos armados aliados de Irán en la región. Hezbollah, con fuerte presencia en el sur del Líbano, ha intercambiado fuego con Israel de manera intermitente desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023.
Para analistas consultados por medios internacionales, los ataques de este sábado reflejan una estrategia israelí de «golpear primero» contra infraestructuras que considera amenazas inminentes, mientras que portavoces de los grupos afectados han prometido «responder con fuerza» a las agresiones.
REACCIONES INTERNACIONALES
Diversos organismos multilaterales, incluyendo la ONU, han hecho un llamado a todas las partes para que ejerzan máxima contención y eviten acciones que puedan derivar en un conflicto regional de mayores proporciones.
Desde Paraguay, la Cancillería no ha emitido aún un pronunciamiento oficial sobre los últimos hechos, aunque el país mantiene históricamente una posición de respaldo al diálogo pacífico y al respeto del Derecho Internacional Humanitario en todos los conflictos armados.

