En el año 2025, la industrialización de oleaginosas abarcó 3,4 millones toneladas, es decir, 28,7% más que lo registrado en el año previo. El complejo soja abarcó el 97,8% de la molienda total, equivalente a 3,3 millones de toneladas, nivel que es 29,4% superior en términos interanuales y el más alto de los últimos seis años.
La mejora de la molienda se sustenta en condiciones externas, como los ajustes regulatorios en Argentina y las tensiones comerciales entre las potencias mundiales, que redujeron la presión de compra de materia prima paraguaya, permitiendo un mejor abastecimiento para la industria local.
La utilización de la capacidad instalada fue de 77%, el mayor registro desde el año 2020, mientras que la capacidad ociosa de 23% constituye un potencial para seguir agregando valor a la producción nacional.
Las ventas del complejo soja al exterior (granos, aceite, harina y cascarilla) sumaron USS 3,6 mil millones, equivalentes a 32% del total de exportaciones registradas, mostrando una contracción de 14% interanual, explicada por la menor producción de soja y los bajos precios internacionales.
PROYECCIONES
Las proyecciones para la campaña 2025/26 muestran una revisión al alza de la oferta global de oleaginosas. La producción extranjera incrementó 2,4 millones de toneladas respecto a la estimación previa, impulsada principalmente por una mayor cosecha de soja. Este aumento fue parcialmente compensado por menores volúmenes de algodón y colza. En girasol, la mayor producción estimada para Argentina fue neutralizada por una caída en Rusia.
En el balance global, la soja volvió a revisarse al alza. La producción mundial aumentó en 3,1 millones de toneladas, hasta 425,7 millones, reflejando mayores cosechas en Brasil y Estados Unidos, pese a una menor producción en China. Brasil lideró el ajuste, con una suba de 3,0 millones que eleva su producción a 178 millones, favorecida por el clima.