miércoles, abril 1

Hospital Central del IPS mantiene quirófanos clausurados hace 4 años

El Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS), principal centro de referencia para miles de asegurados en el país, mantiene inhabilitadas 12 salas de quirófano desde hace casi cuatro años, una situación que impacta directamente en la capacidad de respuesta del sistema y en la creciente lista de espera para cirugías programadas.

Las salas, ubicadas en uno de los pisos superiores del hospital, fueron clausuradas tras detectarse problemas estructurales que impedían la instalación de nuevos equipos de alta complejidad. Desde entonces, el área permanece sin funcionamiento y sin una fecha concreta de rehabilitación, mientras la demanda quirúrgica continúa en aumento.

INFRAESTRUCTURA LIMITADA

La falta de estos quirófanos obliga a redistribuir las intervenciones en otras áreas del hospital y en centros periféricos, lo que genera demoras y reprogramaciones. Pacientes que requieren cirugías traumatológicas, generales o especializadas denuncian esperas prolongadas, en algunos casos de varios meses, lo que incrementa el riesgo de complicaciones médicas y deterioro en la calidad de vida.

El Hospital Central, con más de cinco décadas de funcionamiento, arrastra además problemas de infraestructura que van desde fallas en el sistema eléctrico hasta limitaciones en áreas críticas. Averías técnicas recientes afectaron servicios de apoyo diagnóstico e internaciones, lo que obligó a activar planes de contingencia para sostener la atención.

Autoridades del IPS han anunciado en reiteradas ocasiones planes de inversión y refacción para modernizar el hospital, incluyendo mejoras edilicias y actualización de equipamientos. Sin embargo, la rehabilitación de los 12 quirófanos clausurados sigue pendiente y representa uno de los principales desafíos de gestión.

Profesionales del sector señalan que la reapertura no solo requiere obras de adecuación física, sino también la instalación de tecnología especializada y la adaptación estructural necesaria para soportar equipamientos de mayor peso y complejidad. Esto implica una intervención integral que demanda planificación técnica y recursos significativos.

Mientras tanto, el impacto recae sobre los asegurados, que enfrentan retrasos en sus procedimientos y, en algunos casos, deben recurrir al sector privado para acceder a cirugías urgentes. La situación expone las limitaciones del principal hospital previsional del país y reabre el debate sobre la necesidad de una modernización profunda de su infraestructura y gestión.

La clausura prolongada de los quirófanos no solo representa un problema edilicio, sino un cuello de botella en la atención sanitaria. Con una demanda creciente y recursos ajustados, el Hospital Central del IPS enfrenta el desafío de recuperar su plena capacidad operativa para responder a las necesidades de la población asegurada.