Un esquema de irregularidades aduaneras que comenzó con guías de importación sin declarar ha escalado a instancias penales. Juan Carlos Plate Ferreira, en representación de la Empresa Remesa Compañía Panamericana de Servicios S.A. (RUC N° 800145364), enfrenta actualmente un proceso judicial por contrabando y estafa tras haber operado presuntamente al margen de las normativas tributarias y aduaneras del país.
El caso tiene sus raíces documentales en noviembre de 2020, cuando la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), a través de la Resolución N° 50 dictada en Luque, detectó un volumen considerable de Guías Aéreas pendientes de cancelación. Estas guías, transmitidas por el Sistema de Transmisión Electrónica de Remesa Expresa (TERE), sobrepasaron los plazos legales para su regularización.
El valor de las mercaderías en situación irregular ascendía a la suma de US$ 1.844.030. Ante esta situación, la autoridad aduanera resolvió calificar el hecho como «Infracción Aduanera de Contrabando».
La empresa intentó revertir la sanción mediante un recurso de apelación, argumentando falencias en el proceso. Sin embargo, en abril de 2021, la DNA emitió la Resolución N° 346, mediante la cual decidió no hacer lugar al recurso interpuesto y confirmar la sanción original. Como resultado, se estableció una multa líquida equivalente al doble del valor de las mercaderías no declaradas, totalizando la suma de US$ 3.688.060
JUDICIALIZADO
La controversia administrativa dio un giro hacia lo penal años después. Según documentos del Juzgado Penal de Garantías N° 2 de Luque, a cargo de la jueza Maria Cecilia Ocampos Benedetti, se abrió la causa judicial contra Juan Carlos Plate Ferreira por contrabando.
En febrero de 2026, la agente fiscal Sophia Anatolia Galeano Gavilán formuló una imputación formal (Acta N° 11) que amplía las acusaciones. La Fiscalía sostiene la hipótesis de que, entre noviembre de 2020 y diciembre de 2025, Plate Ferreira habría continuado introduciendo mercaderías al país de forma totalmente irregular, sin el correspondiente cierre de ingreso a depósito.
El aspecto más agravante de la reciente imputación radica en el delito de «estafa mediante sistemas informáticos». Según la investigación del Ministerio Público, la Compañía Panamericana de Servicios se encontraba con sus actividades suspendidas por la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT).
A pesar de esta inhabilitación legal, Plate Ferreira presuntamente mantuvo abierta y activa la página de la empresa en Google —presentándose como representante de FedEx en el país—. El perfil digital continuaba mostrando horarios de atención, números de teléfono, la ubicación de la oficina en Luque e indicaciones de GPS.
La Fiscalía argumenta que esta maniobra generó desinformación con el claro objetivo de engañar al público y seguir obteniendo beneficios económicos ilícitos de clientes que confiaban en la fachada digital de la compañía.
LLAMADO
Actualmente, la representación fiscal ha solicitado un plazo de seis meses para recolectar más elementos de convicción que sostengan una eventual acusación. Mientras tanto, el Ministerio Público ha hecho un llamado público instando a cualquier ciudadano que haya sido víctima de este esquema a acercarse a las oficinas de la fiscalía zonal de Luque para presentar su reclamo formal.
La fiscal Sophia Galeano imputó por contrabando y estafa al empresario Juan Carlos Plate. Por media década, entre el 2020 y el 2025, a pesar de que su empresa fue suspendida por la Aduana siguió operando normalmente.
Según la conclusión de un sumario aduanero ingresó en miles de kilos de mercadería sin liquidar los impuestos correspondientes llegando el daño a superar los 1.800.000 dólares pero esa razón en sede administrativa se le aplicó una multa de m+as de 3.600.000 dólares