BENJAMÍN FERNÁNDEZ BOGADO
LA PLATA DE TODOS EN MANOS DE POCOS
Una de las cuestiones centrales en el manejo financiero del Paraguay es cuidar dónde se colocan los recursos, y especialmente en la medida en que esos recursos permitan multiplicarlos y hacer frente a las obligaciones que tenemos como país. Sin embargo, hay una concentración excesiva en un par de bancos muy unidos al presidente de la República y al presidente del Partido Colorado.
La banca Ueno y la banca Amambay, sociedad anónima, tienen casi 4 de cada 10 dólares colocados en entidades privadas del sector público, lo que genera una preocupación en torno a si esto es lo más aconsejable, si no genera un riesgo innecesario o si es simplemente un claro conflicto de interés, donde el poder político privilegia a un par de bancos asociados a ellos para que hagan negocio con el dinero de cada uno de nosotros.
Hemos tenido experiencias desastrosas en períodos anteriores en cuanto a recursos públicos que fueron colocados en algunas entidades que terminaron yendo a la quiebra, dejando un extraordinario perjuicio a varios de los sectores que tenían sus recursos colocados en dichas instituciones bancarias. No decimos que vuelva a ocurrir, pero tampoco deseamos que ninguna circunstancia vuelva a generar la misma situación de desazón y de desconcierto que se dieron en tiempos anteriores.
Habría que ser más cuidadosos en la colocación de los recursos públicos en entidades bancarias privadas.
MENDIGANDO RECONOCIMIENTO
Una de las cuestiones importantes en materia de viajes del presidente ha sido enfatizar que el Paraguay era el secreto mejor guardado a nivel mundial.
Ahora estamos hablando de que es un gigante que comienza a despertar. Sin embargo, el presidente Peña, en su encuentro con el jefe de gobierno español Pedro Sánchez, dijo que debería redescubrir España al Paraguay.
Cuando nuestra nación fue descubierta por Alejo García hace 501 años, en el año 1524 —y eso ha pasado ya hace una buena cantidad de tiempo—, los españoles han estado en nuestro territorio hasta 1811 como la metrópoli colonial, y posteriormente también los vínculos con comunidades españolas han sido permanentes y constantes.
Tenemos un vuelo directo entre Asunción y Madrid, lo que también refleja el grado de conocimiento y de relación que tenemos con España. Sin embargo, el presidente parte de la idea de que los españoles no conocen el Paraguay y necesitan redescubrirlo para que vuelvan e inviertan en la nación. Todo esto presagia que realmente los viajes no han sido muy efectivos para despertar curiosidad e interés.
En la mayoría de las veces, los viajes del presidente Peña no aparecen destacados en los medios informativos locales. Cuesta mucho colocar al Paraguay en la agenda, y más todavía cuando tenemos una casa desarreglada y en donde ni la justicia ni el poder político entienden que sus actos deben estar dirigidos a enviar mensajes de confianza hacia el exterior para que no sigan desconociendo al Paraguay y se sientan atraídos para invertir en nuestro territorio.
LA EDUCACIÓN QUE NO MEJORA
Varios proyectos educativos a lo largo de este tiempo no han podido lograr su objetivo.
Desde la malograda reforma educativa, el fracasado proyecto de transformación educativa, ahora estamos en las cuestiones de que la educación mejorará notablemente si los niños comen una vez al día durante 180 días —menos de un año—, una comida por lo menos. Y ahora también el transporte escolar y otros afirman que con una letrina por escuela basta.
En realidad, nuestro problema —además de todos esos tópicos— está en la cuestión de que las estructuras físicas no han sido arregladas durante mucho tiempo, pero más que todo, la malla curricular no ha sido adecuada a los tiempos actuales. No hemos seleccionado a los mejores maestros posibles y, en consecuencia, estamos penúltimos a nivel mundial. Es allí donde tendría que hacerse énfasis.
Un proyecto de gobierno tendría que tener en la cabeza, como mínimo, ascender 20 puntajes hacia arriba por año y que durante un periodo de cinco años, por lo menos, estuviéramos entre los 50 o 30 países con mejor educación a nivel latinoamericano. Pero no estamos haciendo la tarea por donde debiéramos, y estamos tratando de justificar la pobreza educativa con la letrina, con el transporte y con la comida en aula. En muchos de estos casos, todas estas acciones están también dirigidas a aumentar los niveles de corrupción y no necesariamente a mejorar los estándares educativos.