A veces parece que estamos saturados de cosas para ver, escuchar o sentir, pero cavilamos, reflexionamos, meditamos o pensamos poco sobre cualquier cosa que nos debe preocupar de nosotros, nuestro trabajo, estudios o lo que hagamos con otras personas en nuestros “tiempos muertos”. Que, se pueden llamar así porque no hacemos nada productivo o importante, más nuestra mente sigue funcionando cómo al bañarnos, comer o estar descansando. Pensamos 24/7, el mundo está cargado no sólo de elementos para ver o escuchar sino también para reflexionar sobre lo que sea.
Ahora vuelve a aparecer Hannah Arendt (1906–1975) fue una de las pensadoras más influyentes y originales del siglo XX. Es una mezcla de herencia judía rusa, cultura prusiana y una educación liberal el pensamiento conserva plena vigencia y se ha consolidado como una referencia imprescindible para comprender las tensiones estructurales que atraviesan la política contemporánea. Insiste en pensar la verdad y la política.
Según Arendt el pensar no es un ejercicio académico reservado para intelectuales; es una necesidad vital y una actividad «de emergencia» para cualquier ciudadano que somos los habitantes de cualquier país y cómo decía Albert Heintein; “La ciudadanía es una actitud, un estado de ánimo, una convicción emocional de que el todo es mayor que la parte… y de que la parte debe estar humildemente orgullosa de sacrificarse para que el todo pueda vivir”.
Huir de los tópicos
No debemos considerarnos ciudadanos cuando la albirroja o cualquier equipo de fútbol paraguayo juega torneos internacionales, en fechas patrias cómo el 14 y 15 de mayo o en tiempos de elecciones o cualquier compromiso cívico importante donde se puedan conseguir importantes cosas para la población del país, ciudad o donde vivamos no sólo nosotros sino nuestra familia, amigos y otros seres queridos que queremos que sigan sanos y felices para que continúen viendo, escuchando, sintiendo y pensando en orden porque importan sus ideas mientras estén ligadas a lo que se discuta en un espacio y momento determinado y sirvan para la comunidad. Donde existen niños, adolescentes, adultos y mayores de edad de distintas clases sociales, religiones, filosofías de vida y origen etnico es perentorio construir espacios cívicos.. Por eso es útil estar abiertos a opiniones distintas sobre la política o cualquier elemento relacionado con la sociedad. Comunidad en la que existimos muchos que no pensamos ni sentimos igual. Y en la historia de la humanidad han existido muchas personas que vivieron momentos difíciles y han impreso sus ideas en textos, pinturas, músicas y cualquier disciplina artística que nos lleve a pensar en cosas específicas.
Pensar y vivir
Hannah Arendt vivió en una de las épocas más convulsas, violentas y transformadoras de la historia moderna. Su vida abarca desde el esplendor de la cultura europea previa a las guerras mundiales hasta la consolidación de la Guerra Fría. Falleció en 1975, año en que terminaba la Guerra de Vietnam y el mundo empezaba a transitar hacia la globalización que conocemos hoy.
Época en la que el pensamiento continua si confiamos en nosotros y expresamos nuestras ideas por canales que nos ofrece la red internacional. Que no se trata solo de las redes sociales, publicaciones que no tengan sentido, para entretenernos con videojuegos, audiovisuales o músicas de cualquier género.
Es una herramienta con muchas funciones y posibilidades no solo para ofertar, comercializar o adquirir algo en particular sino también para pensar antes de hacer o comunicar lo que sea para que sean entendidos por cualquier internauta que puede ver, escuchar y pensar quizá no igual que usted, pero de acuerdo a cómo se aproxime a la audiencia puede empatizar con el público que puede reflexionar o no en relación a lo comunicado. Cómo alguna vez la pensadora Hannah Arendt, lo hizo y hasta ahora por los hechos que tenemos en el mundo son actuales.
Así podemos decir que la idea no vence sino tiene la posibilidad de continuar de acuerdo a lo que se dé y quienes la pongan en práctica o asimilen el mensaje. La política es una actividad orientada en forma ideológica a la toma de decisiones de un grupo de personas para alcanzar objetivos determinados. Decisiones hechas por personas que también piensan .
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Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
