En nuestro mundo existen muchas restricciones naturales cómo que el hombre o la mujer respeten sus sanitarios, no fumar en espacios cerrados, no dejar que discapacitados o embarazadas viajen incómodos en un transporte público, conducir su vehículo muy rápido por su seguridad y la de otras personas. En poco tiempo en el Reino Unido se aplicará una curiosa prohibición para algunas personas, está relacionada al uso de las redes sociales. que existen para conectar y mantener relaciones entre amigos, compañeros de estudio, trabajo o cualquier persona con la que tengamos cosas en común.
Ahora lo curioso viene desde el Reino Unido donde se ha creado una ley que prohibirá el uso de las redes sociales a menores de 16 años, para y por su seguridad. El gobierno británico proyecta que la ley entre en vigor a principios de 2027.
Debemos saber que cuando pasamos del uso consciente al consumo automático, las redes pueden volverse peligrosas en varios frentes como:
1. El Impacto en la salud mental y autoestima:
Este es uno de los riesgos más documentados. Las plataformas suelen convertirse en un «escaparate de vidas perfectas», lo que distorsiona la realidad.
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Comparación constante: Ver constantemente los mejores momentos, cuerpos editados y éxitos de los demás puede generar una sensación de insuficiencia, ansiedad y baja autoestima.
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Felicidad dopaminérgica: El mecanismo de los likes y las notificaciones funciona como una recompensa intermitente en el cerebro, liberando ráfagas de dopamina (el neurotransmisor del placer y la anticipación). Esto puede crear una dependencia psicológica, donde el usuario busca validación externa constante.
2. La Polarización y las «Cámaras de Eco»
Los algoritmos están diseñados para mostrarnos contenido que refuerce lo que ya pensamos, porque eso nos mantiene más tiempo dentro de la aplicación.
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Aislamiento ideológico: Al rodearnos solo de opiniones afines, dejamos de comprender al que piensa diferente.
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Radicalización: Se premia el contenido extremo o conflictivo porque genera más interacciones (engagement), lo que fragmenta el tejido social y aumenta la intolerancia.
3. Desinformación y Manipulación Masiva
Las noticias falsas (fake news) a menudo se propagan más rápido que la verdad porque apelan a las emociones primarias como el miedo, la indignación o el asombro. Esto puede ser utilizado para manipular procesos electorales, sembrar desconfianza en la ciencia o generar pánico innecesario en situaciones de crisis.
4. Pérdida de Privacidad y Seguridad
Muchas veces no somos del todo conscientes de la cantidad de información que entregamos:
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Huella digital: Datos de ubicación, rutinas, rostros de familiares y preferencias quedan registrados.
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Ingeniería social: Los ciberdelincuentes utilizan la información que compartimos públicamente para diseñar esta
Una dependencia cada vez mayor
No existe un único número que defina la «edad media» exacta de todos los usuarios de redes sociales, pero las estadísticas demográficas globales nos muestran una realidad muy clara: la edad promedio ronda los 29 o 30 años.
Aunque tendemos a pensar que las redes sociales son terreno exclusivo de adolescentes, el grueso de la población digital activa hoy en día está compuesto por adultos jóvenes (los Millennials tardíos y la Generación Z que ya trabaja).
Las principales críticas y puntos débiles de la medida o nueva ley se concentran en las siguientes áreas:
1. El «Efecto Clandestinidad» y el uso de VPNs
Uno de los mayores temores es que la prohibición no detenga el uso, sino que lo vuelva invisible y más peligroso.
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Migración a espacios no regulados: Al prohibir plataformas comerciales grandes (como TikTok, Instagram o YouTube), los menores que busquen interactuar en línea podrían migrar a foros oscuros de la «internet profunda» o aplicaciones menos supervisadas donde el riesgo de acoso, estafas o contenido explícito es mucho mayor.
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Evasión técnica: Como ya se ha visto en Australia, los adolescentes suelen saltarse estos bloqueos fácilmente usando redes privadas virtuales (VPN) o creando cuentas con datos falsos, lo que deja a los padres con menos control y visibilidad de lo que hacen sus hijos.
2. Pérdida de Privacidad Masiva (para adultos y menores)
Para que una plataforma pueda prohibir el ingreso a los menores de 16 años, primero debe saber con certeza cuántos años tiene cada usuario que intenta entrar.
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Escaneo de identidad: Esto obligará a implementar sistemas de verificación de edad muy estrictos (como escaneo facial por IA, envío de documentos de identidad o pasaportes).
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Organizaciones de derechos digitales advierten que esto pone en riesgo la privacidad de toda la población (incluyendo a los adultos), quienes tendrán que entregar datos biométricos o legales sensibles a empresas tecnológicas privadas para poder usar internet.
3. «El síntoma en lugar de la causa» (Problema de diseño)
Organizaciones como Amnistía Internacional señalan que la ley trata a los niños como el problema, en lugar de regular a las empresas tecnológicas.
La prohibición no obliga a las plataformas a cambiar sus algoritmos adictivos, el diseño de scroll infinito o la amplificación de contenido tóxico. Al simplemente «cerrar la puerta», se pierde la oportunidad de exigir por ley entornos digitales que sean seguros por diseño para cualquier edad. Veremos el impacto de la ley en la vida de las personas solo con el tiempo.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
