Hoy día por el constante uso de pantallas a veces damos mucha importancia a lo visual más que a lo que pensamos o cómo somos, esta realidad nos debe llevar a pensar que es lo que vale realmente; si es lo superfluo o interior, que para mí aunque sea muy joven es lo que prevalece en el tiempo; ser felices, trabajadores, honestos, inspiradores o “amargos”, desagradables, autoritarios o incómodos para nosotros y otros, con esta reflexión no quiero dejar de lado o hechar de menos la importancia de lucir atractivos porque el mundo tiene ojos y el uso a veces excesivo de las pantallas donde sea es una prueba de ello.
¿Qué es lo que más importa o cómo se siente cómodo con usted y dónde esté?, es por cómo luce o cómo sea o piense, si es que lo hace porque con el uso de la ia, ese ejercicio natural está quedando de lado, y es algo que debemos atender y cuidar de volvernos dependientes de las siglas IA, que puede volver a la condición humana en “IGNORANTES ANALFABETOS” o “INÚTILES ACÉFALOS”, si son utilizadas para que nos hagan pensar o hacer menos con los órganos con que nacimos que al no ser usados pueden atrofiarse y dejarnos completamente inútiles cómo nuestra estructura óseo muscular, que al encontrarse estáticas pierden su capacidad de sostener el cuerpo o ayudarnos con tareas básicas cómo el aseo, la alimentación, el mover nuestro cuerpo, comunicarnos, respirar, tragar, digerir y hacer lo que implica tener funcionando nuestros órganos para prevalecer en la vida sin complicaciones.
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Habitualmente se dan o aparecen con el tiempo, más hoy día con la apertura de más gimnasios que discotecas, la existencia de más fisioterapeutas, nutricionistas, enfermeros que licenciados en ciencias humanas o tecnológicas, alimentos sanos”, indumentaria, accesorios y/o herramientas para personas que van perdiendo habilidades básicas para lograr la inclusión de todos en el tránsito, habitación y trabajo en los espacios públicos o donde existan muchas personas.
Porque las principales ventajas de ser inclusivo divididas en tres niveles clave:
1. A nivel personal y humano
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Amplía tu perspectiva del mundo: Convivir con personas de diferentes orígenes, capacidades o formas de pensar te saca de tu «burbuja» y te ayuda a entender realidades que de otro modo ignorarías.
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Desarrolla la empatía y la inteligencia emocional: Aprender a escuchar y validar las experiencias de otros fortalece tu capacidad de conectar profundamente y resolver conflictos de manera pacífica.
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Reduce sesgos y prejuicios: La convivencia natural con la diversidad desmonta estereotipos automáticos, haciéndote una persona más justa y con un criterio más sólido.
2. A nivel organizacional y laboral (Empresas e Instituciones)
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Detona la innovación y la creatividad: Un equipo homogéneo tiende a pensar de la misma manera. Un equipo inclusivo aporta múltiples ángulos para resolver un mismo problema, lo que genera ideas mucho más disruptivas y efectivas.
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Atracción y retención de talento: Hoy en día, las nuevas generaciones buscan entornos laborales donde puedan ser auténticas. Las culturas inclusivas retienen el talento valioso porque la gente se siente segura y valorada.
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Mejor toma de decisiones y rentabilidad: Diversos estudios demuestran que las empresas que apuestan por la diversidad de género, cultural y de capacidades rinden mejor económicamente, ya que comprenden y atienden mejor a un mercado que también es diverso.
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Fortalece la reputación de marca: Las organizaciones comprometidas con la inclusión real (no solo de discurso) generan mayor confianza y lealtad tanto en sus clientes como en la sociedad.
3. A nivel social y comunitario
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Reduce la desigualdad y la violencia: Al garantizar que todos tengan acceso a oportunidades (educación, empleo, salud), se debilita la marginalidad, lo que se traduce en comunidades más seguras y cohesionadas.
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Maximiza el potencial colectivo: Cuando no se excluye a nadie por su género, etnia, orientación sexual o discapacidad, la sociedad aprovecha el 100% de su talento humano, en lugar de desperdiciar mentes brillantes por barreras de prejuicio.
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Construye un entorno más resiliente: Las comunidades inclusivas crean redes de apoyo más fuertes y adaptables ante las crisis, porque nadie se queda atrás.
No se trata solo de ser inclusivo con el accidentado o quién haya salido de alguna intervención médica, sino debemos portarnos o sr inclusivos con todos porque tienen muchas ventajas, cómo la condición de hombres “sabios”, debemos evitar discriminar, segregar o separar a quien sea por cómo suene, se vea o por cómo sea percibido por nuestros sentidos básicos, que deben servir para captar la información que nos permita evaluar el estado de nuestro entorno físico, quienes lo habitan y cómo se comportan.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
