Rafael Filizzola cuestionó que el debate sobre Cartes desplace problemas de salud, deuda pública, educación y cumplimiento constitucional.
¿Qué cuestionó Filizzola sobre las aspiraciones de Cartes?
El senador Rafael Filizzola, del Partido Democrático Progresista (PDP), cuestionó que el debate político concentre su atención en las aspiraciones personales del expresidente Horacio Cartes, mientras persisten problemas que afectan directamente a la ciudadanía. El legislador puso como ejemplos la falta de medicamentos, el endeudamiento público y el deterioro de establecimientos educativos.
“Hay gente que sufre por la falta de medicamentos en los hospitales, estamos sobreendeudados, las escuelas se están cayendo y resulta que la prioridad es que Cartes quiere ser senador”, afirmó Filizzola.
La declaración se produce en un contexto en el que el debate sobre la senaduría vitalicia y la posibilidad de que los expresidentes tengan participación política activa volvió a ocupar espacio dentro de la agenda institucional. Cartes es actualmente presidente de la Asociación Nacional Republicana (ANR).
¿Qué establece la Constitución sobre los expresidentes?
La discusión tiene como punto central el artículo 189 de la Constitución Nacional, que establece que los expresidentes de la República electos democráticamente serán senadores vitalicios, salvo que hayan sido sometidos a juicio político y hallados culpables.
La misma disposición constitucional establece que estos senadores no integran el quórum y tienen voz, pero no voto. Se trata de una figura distinta a la de un senador electo por voto popular, diferencia que está en el centro de las discusiones políticas y jurídicas actuales.
En abril de 2026, Filizzola ya había sostenido que la senaduría vitalicia constituye una de las barreras incorporadas por los constituyentes de 1992 para impedir la reelección presidencial. En ese contexto, cuestionó los intentos de reglamentar el artículo constitucional mediante una ley y advirtió sobre sus posibles implicancias institucionales.
El debate no es menor desde la perspectiva del Estado de derecho, debido a que cualquier modificación del alcance de una disposición constitucional plantea interrogantes sobre la jerarquía normativa y los límites del Congreso frente a la Constitución.
¿Qué plantea Filizzola sobre una eventual participación política de Cartes?
Filizzola sostuvo que el expresidente puede buscar otras actividades políticas, pero estas deben ajustarse al marco establecido por la Constitución Nacional.
“Si Cartes quiere dedicarse a otra cosa, que busque algo que le permita la Constitución”, afirmó el senador.
La posición de Filizzola se enmarca en una discusión más amplia sobre el papel que puede desempeñar un expresidente dentro de la política activa después de finalizar su mandato. En el caso paraguayo, la Constitución establece expresamente la figura de la senaduría vitalicia, pero también fija sus características y limitaciones.
Por su parte, Cartes mantiene actualmente un papel central dentro de la estructura política del Partido Colorado. La propia ANR lo identifica como presidente de la organización partidaria, mientras que durante 2026 continuó encabezando actividades y decisiones de la Junta de Gobierno.
¿Por qué el debate tiene impacto institucional?
La discusión trasciende la eventual aspiración personal de un dirigente político porque involucra la interpretación de las reglas que determinan quién puede ejercer cargos públicos, bajo qué condiciones y con qué atribuciones.
En ese sentido, cualquier intento de ampliar mediante legislación ordinaria las posibilidades de participación de un expresidente debe ser analizado a la luz de la supremacía constitucional, principio que determina que las normas inferiores deben ajustarse a la Carta Magna.
Filizzola ya había advertido precisamente sobre este punto al cuestionar la iniciativa para reglamentar la senaduría vitalicia. Según su postura, una ley no debería modificar el alcance de una disposición constitucional, por lo que el debate podría terminar involucrando a otros órganos del sistema institucional, incluida la Corte Suprema de Justicia.
El asunto también tiene una dimensión vinculada a la gobernabilidad y la separación de poderes. La forma en que se resuelva la discusión puede establecer un precedente sobre los límites de la legislación ordinaria frente a disposiciones constitucionales expresas.
¿Qué problemas coloca Filizzola en el centro de la discusión?
La crítica del senador apunta además a cambiar el eje de la agenda política. Filizzola mencionó tres áreas especialmente sensibles: salud pública, endeudamiento e infraestructura educativa.
Su argumento es que la discusión sobre las aspiraciones de una figura política no debería desplazar las demandas relacionadas con la prestación de servicios públicos y las condiciones fiscales del Estado.
La referencia a los medicamentos apunta a una problemática recurrente del sistema sanitario, mientras que el endeudamiento representa una preocupación vinculada con el espacio fiscal y la capacidad del Estado para financiar políticas públicas. En educación, el legislador hizo referencia al deterioro de las escuelas como muestra de las necesidades de infraestructura que todavía persisten.
El planteamiento introduce así una tensión entre agenda política y gestión pública: mientras los sectores políticos discuten la participación futura de una figura con fuerte peso dentro de la ANR, la oposición busca colocar nuevamente en primer plano las obligaciones concretas del Estado frente a la ciudadanía.
¿Cómo impacta la disputa sobre Cartes en la gobernabilidad?
El caso también debe observarse desde la concentración de poder político alrededor del liderazgo de Cartes. Además de haber ejercido la Presidencia entre 2013 y 2018, actualmente encabeza la ANR, principal partido de la coalición oficialista.
Durante 2026, distintos episodios volvieron a colocar su influencia política en el centro del debate. En junio, Filizzola cuestionó incluso que el presidente Santiago Peña realizara una rendición de cuentas ante Cartes antes de presentar su informe ante el Congreso, señalando que el episodio evidenciaba dónde se concentraba el poder político.
La discusión sobre una eventual participación electoral de Cartes, por tanto, no se limita a una candidatura individual. También plantea interrogantes sobre la relación entre liderazgo partidario, Poder Ejecutivo, Congreso y reglas constitucionales, elementos que inciden directamente en la percepción sobre la institucionalidad paraguaya.
Desde la perspectiva del clima de inversión y la seguridad jurídica, la previsibilidad de las reglas constituye un factor relevante. Las controversias sobre la interpretación de la Constitución pueden incrementar la incertidumbre institucional cuando involucran a actores políticos con capacidad de influencia sobre los distintos poderes del Estado.
¿Qué queda en juego con el debate sobre la senaduría de Cartes?
La discusión planteada por Filizzola coloca dos cuestiones en paralelo: las prioridades de la agenda pública y el alcance de las reglas constitucionales.
Por un lado, el senador reclama que problemas como medicamentos, infraestructura educativa y endeudamiento ocupen un lugar central en la discusión nacional. Por otro, cuestiona que cualquier eventual aspiración política de Cartes avance al margen de las restricciones establecidas por la Constitución.
El artículo 189 establece una figura específica para los expresidentes: la senaduría vitalicia, con voz pero sin voto. El desafío institucional consiste en determinar hasta dónde puede avanzar la legislación ordinaria en la regulación de esa figura sin alterar su contenido constitucional.
En ese escenario, el debate sobre Cartes seguirá teniendo una dimensión que excede su futuro político personal: involucra la interpretación de la Constitución, la separación de poderes y los límites del ejercicio del poder político en Paraguay.
Periodista Senior