viernes, julio 31

Emblemas privados trasladan el alza internacional y aumentan combustibles hasta G. 800 por litro

Las principales distribuidoras privadas de combustibles comenzaron a aplicar reajustes de entre G. 500 y G. 800 por litro, una decisión impulsada por el fuerte incremento de los costos internacionales de reposición y el encarecimiento del transporte de los derivados del petróleo. El ajuste afecta principalmente al diésel, insumo clave para el transporte, la producción y la logística, mientras el mercado permanece atento a la estrategia que adoptará Petróleos Paraguayos (Petropar).

El diésel concentra el mayor impacto del reajuste

Según confirmó Víctor Yambay, presidente de la Asociación de Propietarios y Operarios de Estaciones de Servicios y Afines (Apesa), las primeras distribuidoras privadas ya comunicaron oficialmente la actualización de sus precios. El incremento oscila entre G. 500 y G. 800 por litro en el gasoil, mientras que las naftas registran ajustes de entre G. 500 y G. 600, dependiendo del octanaje y del emblema comercial.

El diésel vuelve a ser el combustible con mayor incidencia económica debido a su utilización en el transporte de cargas, la producción agropecuaria y la distribución de bienes. Por ello, cualquier incremento en su precio suele trasladarse gradualmente a los costos operativos de distintos sectores de la economía.

El petróleo y los costos de reposición explican la suba

Desde la Cámara Paraguaya de Distribuidoras de Combustibles (Cadipac) señalaron que mantener los precios anteriores se volvió inviable ante la evolución del mercado internacional.

Su presidente, Adolfo Martin, explicó que las empresas vienen absorbiendo parte del incremento en los costos de reposición, pero que el comportamiento del petróleo y de los combustibles refinados terminó obligando a trasladar parte de esa presión al consumidor final. El dirigente agregó que el sector esperaba una corrección en las cotizaciones internacionales, escenario que finalmente no se concretó.

El nuevo escenario responde a la volatilidad registrada en el mercado energético internacional, donde las tensiones geopolíticas en Medio Oriente elevaron nuevamente las cotizaciones del crudo y de los combustibles refinados utilizados como referencia para las importaciones paraguayas.

Petropar vuelve a convertirse en el principal factor de expectativa

Tras el reajuste de los emblemas privados, la atención del mercado se concentra ahora en Petropar, cuya política comercial suele influir directamente sobre la dinámica de precios del sector.

Hasta el momento, la petrolera estatal no anunció modificaciones en sus tarifas, aunque representantes del sector consideran que la evolución del mercado internacional obligará a evaluar nuevas medidas en caso de que persista el aumento de los costos de importación.

La decisión que adopte la empresa pública será determinante para medir el alcance del impacto sobre consumidores y sectores productivos, ya que históricamente sus precios funcionan como referencia para el mercado local.

El aumento presiona los costos de la economía

Más allá del impacto inmediato sobre los automovilistas, el reajuste tiene implicancias para la actividad económica. El encarecimiento del diésel incrementa los costos del transporte de mercancías, la producción agrícola e industrial y la logística, factores que pueden trasladarse progresivamente a los precios de bienes y servicios.

En un contexto de inflación controlada y recuperación de la actividad económica, la evolución del mercado internacional del petróleo seguirá siendo una de las principales variables que observarán tanto las distribuidoras privadas como Petropar, debido a su incidencia sobre la estructura de costos de la economía paraguaya.