Alfredo Schramm
En el ecosistema empresarial de Paraguay, el formato del comercio minorista (retail) se divide principalmente entre tres grandes categorías: las tiendas de conveniencia de alta velocidad, las redes farmacéuticas gigantes y el sector de supermercados tradicionales.
Si evaluamos el mercado bajo el estricto criterio de cantidad de sucursales físicas operativas, el ranking del retail nacional está liderado contundentemente por las tiendas de conveniencia y de cercanía con marcados márgenes de rentabilidad estimados por formato de tienda.
El retail farmacéutico atraviesa una de sus etapas más competitivas, consolidándose como un negocio que mueve alrededor de US$ 1.000 millones anuales. En este dinámico escenario, Punto Farma se mantiene a la vanguardia como el líder indiscutido en cantidad de sucursales, mientras que Biggie Farma emerge como el jugador de más rápido crecimiento.
Sin embargo, la batalla no es de dos: una ola de fusiones corporativas y la consolidación de redes tradicionales están reconfigurando por completo la distribución de los puntos de venta en todo el país.
El gigante orgánico
Fundada en 2001, Punto Farma ha construido un imperio que hoy orilla 800 locales propios distribuidos estratégicamente en todo el territorio nacional. A diferencia de otros modelos de negocio, la cadena ha logrado esta masiva capilaridad sin recurrir al formato de franquicias, manteniendo el control total de su operación y logística. Su estrategia de cercanía y promociones agresivas le ha permitido sostener el primer puesto del podio frente a cualquier competidor.
La respuesta más agresiva del mercado reciente proviene del Grupo Azeta con el sello de Biggie Farma. Aprovechando el enorme músculo logístico, de infraestructura y de reconocimiento de marca de su cadena matriz de tiendas de conveniencia (nacida en 2013), la división farmacéutica ha irrumpido con una velocidad inédita.
En apenas dos años de operación, Biggie Farma ha logrado habilitar 150 locales y ya proyecta duplicar esa cifra para alcanzar los 300 puntos de venta. Su propuesta combina la conveniencia del retail de 24 horas con el acceso a medicamentos, desafiando los márgenes y la velocidad de expansión tradicionales del sector
Ante la presión del puntero y del nuevo retador, las marcas de larga trayectoria han tenido que mover sus fichas estratégicas para no perder terreno: La gran fusión Catedral – Farmacenter: En un movimiento histórico para contrarrestar la hegemonía del mercado, ambas firmas concretaron su acuerdo de fusión.
Juntas combinan la robusta trayectoria de ambas marcas para dar nacimiento a un bloque unificado que supera los 500 puntos de venta a nivel país, posicionándose firmemente en el segundo lugar.
Farmaoliva: Consolidada como otra de las potencias de alta capilaridad, la cadena de la familia Harrison ha continuado expandiéndose de manera sostenida fuera de la capital, logrando superar la barrera de las 150 sucursales activas con fuerte presencia en el interior.
Vicente Scavone y Farmatotal: Estas marcas tradicionales cierran el lote de grandes cadenas con redes de cobertura nacional que promedian entre 60 y 70 locales cada una, apostando por la fidelización de clientes corporativos, seguros médicos y atención especializada.
Las farmacias independientes y de barrio se enfrentan al enorme desafío de competir con economías de escala capaces de negociar mejores precios con la próspera industria manufacturera local. La batalla por la proximidad y la preferencia del consumidor paraguayo no da tregua. Mientras el líder histórico sigue expandiendo sus fronteras, la combinación de fusiones gigantescas y el formato de conveniencia reconfiguran por completo el mapa de la salud y el comercio en el país.
Superficie
Aunque firmas como Punto Farma o Biggie lo superen en número puro de locales, el volumen transaccional, la superficie de venta en metros cuadrados y el valor de los tickets de compra del Grupo Vierci no tienen rival en el mercado local.
A través de su brazo operativo, Retail S.A. (operadora de las marcas Superseis, Stock, Delimarket y Stock Express), se posiciona como el mayor empleador privado del país con más de 18.000 colaboradores y el conglomerado minorista de mayor peso económico
La estrategia de expansión para lo que queda del año se divide en dos frentes muy marcados por parte de los principales jugadores del país:1. Grupo Vierci: El asalto a las ciudades intermedias. El grupo está cambiando su enfoque de megasupermercados hacia la proximidad y la penetración en el interior del país:
Nuevo formato «Mini-Súper»: Se proyecta desplegar intensivamente tiendas de aproximadamente 1.000 metros cuadrados. No operarán como tiendas de conveniencia, sino como supermercados tradicionales compactos con todos los departamentos esenciales (carnicería, panadería, etc.).
Formato Express: Continuarán la apertura sostenida de locales Stock Express para seguir bloqueando el avance de sus competidores de cercanía.2. Biggie: Consolidación de las 500 sucursales. Tras la adquisición del 50% de la firma por parte del Grupo Azeta, el plan de expansión de Biggie ya no se limita a Asunción:
Las proyecciones apuntan a expandir fuertemente su cobertura en las principales cabeceras departamentales (como Ciudad del Esté, Encarnación y Coronel Oviedo) combinando su formato clásico de 24 horas con las farmacias de su marca hermana, Biggie Farma.