El “oro pytã” regresa a las calles de Areguá
De un color rojo vibrante, en compañía de su tradicional sombrero verde, la frutilla no solo es un alimento bondadoso para preparar una gran variedad de postres o dulces, sino también se convirtió en el eje del turismo y el trabajo de cientas de familias de la ciudad de Areguá.
Raquel Gómez Caballero, líder del Comité Areguá Centro, se abocó de lleno a la producción de frutilla desde hace más de 10 años de la mano de su marido, quien se encuentra en el rubro desde su infancia. Al igual que muchos de sus vecinos, cada año se ubican en las aceras de las principales rutas de la ciudad para ofertar una variedad de productos a base de la fruta.
Este año, el “tempranero” o cosecha temprana hará posible que miles de productores puedan desde inicios del mes de junio comercializar dulces, pos...