El amor es un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser o cosa, para entregarle y recibir cariño y afecto, y requiere mucho más que el dar o recibir cosas o señales de afecto, el amor recíproco para que exista, perdure y se sostenga en el tiempo requiere confianza y mucha comunicación entre quienes integren una relación. Hay relaciones de todo tipo, es normal que exista en el vínculo desconfianzas, celos y/o cualquier cosa que incomode a las partes, que a veces toman medidas algo extremas de vigilancia a sus parejas; cómo el poner un sistema de GPS para saber dónde se encuentra en cualquier momento.
La pareja pensaba; “Mientras veía en mi teléfono cómo el punto que lo simbolizaba se desplazaba hacia sus lugares favoritos, volví a sentir una conexión entre nosotros”. Eso para algunos puede ser algo radical o “demente”, y para otros el control o vigilancia también pueden ser una muestra de amor, porque controlar los lugares donde va la pareja o con quienes. Puede ser un gesto de seguridad para su integridad, salud y vida, en un planeta que además de tener muchas relaciones también cuenta con amenazas y riesgos para quienes forman parte de cualquier ligación.
Controlando las relaciones
Para quienes optan por el uso del GPS no tanto para ubicarse sino para ubicar a sus parejas y “controlar sus movimientos o “maniobras” pueden estar seguros que ya es una “tendencia de amor” entre algunos, y lo pueden probar con sus parejas, más deben tener en cuenta que el celo no siempre es una actitud sana entre los que sean parte de cualquier vinculación, porque el acto de celar (controlar, cuestionar, desconfiar) funciona como un veneno sutil que destruye el tejido de cualquier vínculo humano, de acuerdo a la intensidad del celo y cuánto tiempo dure sobre la pareja por quienes celemos.
Más allá de la “actitud” de seguridad, una relación afectiva necesita de;
1. Confianza y Libertad (El suelo firme)
La confianza es la certeza de que podés descansar en la honestidad del otro, y se demuestra otorgando libertad.
-
Sin vigilancia: Una relación sana no necesita control ni hipervigilancia. Funciona cuando ambos pueden tener espacios individuales (amigos, pasatiempos, tiempo a solas) sin que eso despierte sospechas o reclamos.
-
Vulnerabilidad: Significa tener la seguridad de que pouede mostrar tus miedos, errores e inseguridades sin temor a ser juzgado, castigado o usado en tu contra.
2. Comunicación Asertiva (El puente)
No se trata solo de hablar mucho, sino de saber comunicarse. Las parejas sanas no son las que no pelean, sino las que saben cómo gestionar sus diferencias.
-
Escucha activa: Escuchar para comprender la perspectiva del otro, no para armar tu contraargumento mientras el otro habla.
-
Responsabilidad afectiva: Expresar lo que sentís desde el «yo» («Yo me siento inseguro cuando pasa esto») en lugar de atacar desde el «tú» («Vos siempre hacés lo mismo y me hacés daño»). Esto evita la defensiva y abre el diálogo.
-
Claridad en las expectativas: Hablar explícitamente sobre lo que cada uno espera de la relación, la fidelidad, el futuro y la convivencia. Asumir que el otro «ya debería saber» lo que pansas es el camino más rápido al malentendido.
3. Respeto a la Individualidad (Dos personas, un camino)
Una relación funcional está compuesta por dos individuos independientes que eligen compartir su vida, no por dos mitades que se fusionan hasta borrarse.
-
Límites claros: Respetar los «no» del otro. El consentimiento y el espacio personal son innegociables.
-
Validación emocional: Aunque no compartas o no entiendas del todo el motivo del enojo o la tristeza de tu pareja, respetar su derecho a sentirse así. No minimizar su sentir con frases como «estás exagerando».
4. Admiración Mutua y Apoyo (El impulso)
Para que el vínculo se mantenga vital, debe existir un componente de reconocimiento.
-
Sentir orgullo por la persona que tenés al lado, por sus valores, su esfuerzo o su forma de ser.
-
Ser el principal apoyo de los proyectos y metas individuales del otro, celebrando sus logros como propios y siendo un refugio seguro en sus fracasos.
5. Reciprocidad y Equipo (El equilibrio)
Las relaciones estables operan bajo la lógica de la equidad. Si uno solo es el que siempre cede, cuida, perdona y se esfuerza, la relación se agota.
-
Negociación: Entender que no siempre vas a ganar o tener la razón. Cooperar implica que a veces ambos deben ceder un poco en los del bienestar común.
-
Mentalidad de equipo: Ante un problema, la dinámica no es «vos contra mí», sino «nosotros dos contra el problema».
Si entre quienes sean parte de cualquier compromiso afectivo logran construir y sostener los puntos citados en sus relaciones, pueden estar seguros de no necesitar las tecnologías que hoy día existen para movilizarnos, llegar a ubicaciones determinadas o comunicarnos para controlar a su pareja, saber dónde, con quién está o lo que hace. Recuerde que lo que también hace es destruir el tejido del vínculo

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
