viernes, julio 17

3×3 viernes 17 de julio del 2026 por Benjamín Fernández Bogado

FALTA DE CONTROLES EXACERBA LA CORRUPCIÓN

Hay una vieja expresión que dice que el paraguayo es bueno pero controlado es mucho mejor. Ciertamente esa es una cuestión que debería mejorarse desde la gestión de gobierno.

 Cuando uno observa que una planta asfáltica de la municipalidad de Asunción distribuyó 120 toneladas de asfalto a instituciones y empresas privadas, que no es la función y la tarea que debe llevar adelante el municipio asunceno, uno se da cuenta que entre las acusaciones mutuas que se hacen incluso personal de este departamento del municipio que el control es absolutamente nulo. O lo que es peor, la cabeza se encuentra completamente podrida que ya a nadie le importa lo que esté pasando por debajo de la estructura administrativa. Si esto acontece dentro de una planta asfáltica a la luz del día con imágenes filmadas incluso por algunos concejales como el caso de Callizo en la empresa que representa a Mercedes Benz en el Paraguay y que había contratado, dice la empresa, a una persona para que realice la tarea sin saber de que se estaban usando vehículos del municipio asunceno y que sin que se le despertara la atención de nadie de que eso era incorrecto, nos demuestra que estamos acostumbrados a que se usen los bienes públicos sin ningún tipo de control y peor aún, sin ninguna consecuencia.

 Ahora que estamos a punto de cambiar o de prolongar la administración del actual Contralor General de la República deberíamos pensar seriamente en cómo mejorar nuestros controles y cómo castigar a los que hacen cuestiones indebidas que perjudican a todos.

UNA FISCALÍA QUE AVERGÜENZA

 Muchas expresiones de manera recurrente suelen decir vaya y denuncia a la Fiscalía, pero ciertamente esta institución creada en la Constitución de 1992 está muy lejos de cumplir sus verdaderas funciones que son las de defender los intereses de la sociedad en su conjunto.

 La acusación de la Fiscalía o generalmente no se presenta en tiempo, en modo, ni tampoco con el sustento que debiera y termina el pleito que se convirtió en algo relativamente grave e importante, en algo que con el tiempo otro hecho de corrupción lo hace olvidar. El caso del titular de Seprelad quien ha sido favorecido con una decisión se le levanta de los cargos de haber no hecho las tareas de control sobre el «amigo del alma» de Cartes, Mésser, que movía una cantidad de dinero sin que se diera cuenta el organismo de control de lavado de activos, nos demuestra de que con esas acusaciones no son suficientes cuando la Fiscalía no tiene la voluntad ni el deseo de castigar a aquellos que realmente se apartan de la norma. No hemos tenido a lo largo de este tiempo formas eficientes de gestión de la Fiscalía.

En la mayoría de los casos todos los titulares y la administración en su conjunto dejan mucho que desear y es uno de los grandes fracasos de la Constitución de 1992.

UNA INTEGRACIÓN BOICOTEADA

El proyecto de integración con el Brasil a través del puente que ha completado su primera etapa de construcción y que va a unir ambas orillas sobre el río Paraguay es un paso muy importante en una integración latinoamericana que no es bien vista siempre desde afuera.

Los intereses de foráneos buscan evitar que los países de esta parte del mundo se junten, que tengan proyectos comunes y que vayan adelante. Más todavía cuando hay conflictos como el que desata EEUU con Brasil, al que aplica de nuevo un arancel del 25% por cuestiones de política interna y en donde la respuesta de Brasil es bastante vigorosa y Paraguay alineado con EEUU, pero con una frontera común y con grandes intereses con el Brasil, que es su socio comercial, indudablemente nos hunde en una situación de incertidumbre de cara hacia el futuro. Podemos terminar de construir carreteras y puentes, pero cuando desde afuera buscan permanentemente dividirnos como el poema de Martín Fierro, es poco probable que los puentes hagan la tarea que debiéramos, que es la de proyectarnos hacia el mundo con grandes posibilidades para los países integrados.