LA ESTAFA DE LA EDUCACIÓN PARAGUAYA
El propio ministro de educación Luis Ramírez afirmó que la gran estafa a los jóvenes paraguayos es la educación que tenemos. Esta es una frase que tendría que retumbar de forma permanente y constante en los oídos de cada uno de los paraguayos para tomar una acción heroica, un shock educativo, como había escrito en un libro no hace mucho tiempo, que es lo que requerimos en el Paraguay.
Esta cuestión de reconocer el problema y no hacer nada desde la posición ejecutiva que le toca a uno es también toda una manera de sacarse la responsabilidad de uno para delegar en otros, los que vinieron antes y los que vendrán después. Estamos muy mal en materia educativa y eso no es solamente un problema de la educación universitaria sino también de la primaria y de la secundaria. El Paraguay necesita arreglar el problema educativo de forma urgente.
Lo que tenemos no sirve para nada en un tiempo en el que el conocimiento constituye dos tercios de la riqueza del mundo. Mientras estamos viendo de qué manera vienen y se instalan data centers en nuestro país y se dedican a la cripto minera, nosotros todavía estamos pensando en el modelo del ábaco, no llegando incluso ni a la calculadora que hace cuestiones básicas y sencillas. Estamos perdiendo el tren de la historia.
Los paraguayos con la educación que tenemos y con la marginación que hacemos de ella, no sólo estamos siendo estafados, como lo reconoció el ministro de educación Ramírez, sino que estamos perdiendo la posibilidad incluso de ser país en el futuro.
UNA CAPITAL ABANDONADA
La capital de nuestro país que está de cumpleaños en el día de mañana y lógicamente se encuentra en una situación de abandono y dejadez.
Después de la nefasta administración de Nenecho Rodríguez y la continuidad con el actual de apellido Bello, que en realidad no aplicó para nada su apellido para tratar de limpiar, asear y embellecer la capital nuestra. Ahora han lanzado un proyecto para los 500 años, pero lo que deberíamos preocuparnos es qué estamos haciendo para que esta ciudad, que es la referencia de nuestro país, no sea el signo de la dejadez y del abandono y por sobre todo de la muy mala administración. El interventor colorado Carlos Pereira dijo que habría que echar a 7.000. Ningún candidato se anima a decir de qué manera tendrían que cortar la grasa de la municipalidad de Asuncena.
El candidato Camilo Pérez dice que tiene una idea de apresurar la jubilación de algunos, pero que muchos no quieren hacerlo porque la caja jubilatoria municipal se encuentra quebrada. En concreto, todos saben cuál es la razón del problema, pero nadie se anima a cortar el nudo gordiano.
ANGURRIENTOS Y ATRAGANTADOS
Los proyectos licitatorios en estos dos últimos años del gobierno de Peña estarán movidos en el tren de las elecciones del 2028 y todos estarán esperando alguna forma de retribución a lo que consideran es el pago por su labor política. Eso se ha visto en un proyecto de ley de 75 millones de dólares que presentaron para el desarrollo vial de un departamento, el de Caaguazú, donde el senador Ovelar, que es de la zona, defendió con uñas y dientes dicho programa, mientras sus colegas del partido de gobierno y también de su movimiento le cuestionaban su nivel de angurria y el que no se repartieran a todos los departamentos para que eso llegara a tener el carácter igualitario para todos. Sin embargo, lo que está en el trasfondo es simplemente cómo pueden robar lo que puedan en las licitaciones que se abren, muchas de ellas en el sector salud que se encuentra gravemente afectado por unas deudas descomunales que no se pueden pagar y también con otras micro licitaciones en donde en el sector vial espera de alguna manera recuperar algo de la inversión que dicen que ellos hacen en la política.
Hay que cuidar mucho el dinero público en estos dos años que quedan del gobierno de Peña. Durante los tres anteriores no necesariamente la honestidad fue la que campeó al frente del gobierno de Peña

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
