UNA CORRUPCIÓN MAS
Ante el aluvión de críticas al Ministerio de Urbanismo
y de Vivienda por el otorgamiento de un departamento al senador Chaqueñito, la oposición
ha intentado sacarlo del Senado por tráfico de influencias, pero no ha podido hacerlo. Sólo
seis votaron en esa dirección, mientras la gran mayoría lo hizo por mantenerlo entre ellos.
Es el incidente en el que está involucrado el asaditero Chaqueñito, que llegó de la mano
de paraguayos cubas al Congreso y posteriormente traicionó a este partido y a la voluntad
de esos votantes, convirtiéndose en un voto más de los colorados cartistas. La situación es
más grave porque realmente coloca en entredicho el verdadero sentido de los programas de
viviendas, que se supone deberían estar enderezados a hacer que personas que no tienen la
posibilidad de acceder a una de ellas, las tenga a través de este programa financiado por
cada uno de nosotros. Eso no se ha dado y ahora todavía algo más grave, se cree que no
vive allí el senador Chaqueñito, lo que agravaría aún más la situación de un titular del
Ministerio de Vivienda, Baruja, que ayer no pudo continuar su deposición ante los
diputados porque tuvo una hemorragia nasal, porque se le subió la presión.
Esa misma presión es la que también subirá en las calles ante actitudes de este tipo, en
donde no se sancionan los que trafican con influencias y en donde tampoco se apartan a los
burócratas encargados de administrar sensibles programas sociales como los de la vivienda.
y de Vivienda por el otorgamiento de un departamento al senador Chaqueñito, la oposición
ha intentado sacarlo del Senado por tráfico de influencias, pero no ha podido hacerlo. Sólo
seis votaron en esa dirección, mientras la gran mayoría lo hizo por mantenerlo entre ellos.
Es el incidente en el que está involucrado el asaditero Chaqueñito, que llegó de la mano
de paraguayos cubas al Congreso y posteriormente traicionó a este partido y a la voluntad
de esos votantes, convirtiéndose en un voto más de los colorados cartistas. La situación es
más grave porque realmente coloca en entredicho el verdadero sentido de los programas de
viviendas, que se supone deberían estar enderezados a hacer que personas que no tienen la
posibilidad de acceder a una de ellas, las tenga a través de este programa financiado por
cada uno de nosotros. Eso no se ha dado y ahora todavía algo más grave, se cree que no
vive allí el senador Chaqueñito, lo que agravaría aún más la situación de un titular del
Ministerio de Vivienda, Baruja, que ayer no pudo continuar su deposición ante los
diputados porque tuvo una hemorragia nasal, porque se le subió la presión.
Esa misma presión es la que también subirá en las calles ante actitudes de este tipo, en
donde no se sancionan los que trafican con influencias y en donde tampoco se apartan a los
burócratas encargados de administrar sensibles programas sociales como los de la vivienda.
HAY QUE EMPEZAR POR LA CASA
La llamada economía de guerra está en plena vigencia
desde que el ministro de Economía, severamente cuestionado por todos los sectores, lo
cuestionan empresarios, trabajadores y gente de su propio gabinete, afirmó de que el
gobierno entrará en esa variable debido a que bajó el dólar según el director de
tributaciones y las cosas no cierran como debieran, por lo tanto no habrá plata para varios
de los programas establecidos en el Presupuesto General de Gastos de la Nación.
La cuestión aquí es central en torno a dónde deberían recortarse los gastos para que
realmente sobrara dinero. Una de las cuestiones centrales sería el dejar de robar. Eso
significarían 2.200 millones de dólares más al dinero del fisco.
También podría hacerse que aquellos que van en impuestos lo paguen y ahí habrían otros
2.500 millones de dólares. Si sumamos a eso los viajes presidenciales que ya han costado 4
millones de dólares, los sobresueldos a los 350.000 empleados públicos, los contratos de
seguros privados de varios sectores del funcionariado que cuestan más de dos grandes
hospitales, 120 millones de dólares, también podría ser una fuente de recortes y una serie
de cuestiones que tienen que ver con privilegios, con usos de vehículos, con utilización de
combustible y otras muchas cuestiones por donde podría el gobierno empezar la llamada
economía de guerra. Pero si el gobierno no se corta la propia carne, sólo le quedan dos
cuestiones.
O se incrementan los impuestos o se contraen más deudas. No hay otra manera. Habría que
ver porque hasta ahora el gobierno no demostró estar dispuesto a sacrificarse, a cortarse su
propia carne para enfrentar la llamada economía de guerra.
cuestionan empresarios, trabajadores y gente de su propio gabinete, afirmó de que el
gobierno entrará en esa variable debido a que bajó el dólar según el director de
tributaciones y las cosas no cierran como debieran, por lo tanto no habrá plata para varios
de los programas establecidos en el Presupuesto General de Gastos de la Nación.
La cuestión aquí es central en torno a dónde deberían recortarse los gastos para que
realmente sobrara dinero. Una de las cuestiones centrales sería el dejar de robar. Eso
significarían 2.200 millones de dólares más al dinero del fisco.
También podría hacerse que aquellos que van en impuestos lo paguen y ahí habrían otros
2.500 millones de dólares. Si sumamos a eso los viajes presidenciales que ya han costado 4
millones de dólares, los sobresueldos a los 350.000 empleados públicos, los contratos de
seguros privados de varios sectores del funcionariado que cuestan más de dos grandes
hospitales, 120 millones de dólares, también podría ser una fuente de recortes y una serie
de cuestiones que tienen que ver con privilegios, con usos de vehículos, con utilización de
combustible y otras muchas cuestiones por donde podría el gobierno empezar la llamada
economía de guerra. Pero si el gobierno no se corta la propia carne, sólo le quedan dos
cuestiones.
O se incrementan los impuestos o se contraen más deudas. No hay otra manera. Habría que
ver porque hasta ahora el gobierno no demostró estar dispuesto a sacrificarse, a cortarse su
propia carne para enfrentar la llamada economía de guerra.
RECESIÓN MUNDIAL POR GUERRA DE IRAN
El precio de los combustibles sigue subiendo a nivel
global y incluso en conflictos anteriores no se había dado ya el precio que ahora tiene en el
mercado mundial con el conflicto en Irán. 106 dólares el barril y ya comienzan a subir en
todos los lugares del mundo en cifras preocupantes porque no se ve el final del conflicto.
Trump cuestionó a los israelitas por haber atacado una planta de gas que tienen en conjunto
Irán y Qatar, afirmando de que no le va a permitir más a Israel hacer una cosa como esa. Sin
embargo, no tiene una fecha de salida el gobierno americano de este conflicto en el que
ingresó de la mano del lobby israelí en Estados Unidos, según lo dijo el jefe de la
contrainteligencia de apellido Kent, que le renunció a Trump esta semana, afirmando de que
no había ningún argumento ni razón para que Estados Unidos se involucrara en ese
conflicto. Todas las cuestiones vienen ahora en torno a lo profundo que será el daño que se
hará a la economía mundial en general.
De momento lo que se observa es que no hay fecha de terminación y lo único que se
especula es cuánto más podría subir el petróleo y cuánto más podría afectar a nivel
mundial. Ya se habla de una palabra que nadie quiere escuchar. Recesión mundial.
global y incluso en conflictos anteriores no se había dado ya el precio que ahora tiene en el
mercado mundial con el conflicto en Irán. 106 dólares el barril y ya comienzan a subir en
todos los lugares del mundo en cifras preocupantes porque no se ve el final del conflicto.
Trump cuestionó a los israelitas por haber atacado una planta de gas que tienen en conjunto
Irán y Qatar, afirmando de que no le va a permitir más a Israel hacer una cosa como esa. Sin
embargo, no tiene una fecha de salida el gobierno americano de este conflicto en el que
ingresó de la mano del lobby israelí en Estados Unidos, según lo dijo el jefe de la
contrainteligencia de apellido Kent, que le renunció a Trump esta semana, afirmando de que
no había ningún argumento ni razón para que Estados Unidos se involucrara en ese
conflicto. Todas las cuestiones vienen ahora en torno a lo profundo que será el daño que se
hará a la economía mundial en general.
De momento lo que se observa es que no hay fecha de terminación y lo único que se
especula es cuánto más podría subir el petróleo y cuánto más podría afectar a nivel
mundial. Ya se habla de una palabra que nadie quiere escuchar. Recesión mundial.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
