Dramas, sainetes y tragedias
En el Congreso, de todo como en botica
Por Cristian Nielsen
El bochorno protagonizado por el diputado alto paranaense quedando en cueros en plena sesión de la cámara tiene una sola faceta original: ser el ridículo más grande en la historia del Congreso como poder legislativo. Por lo demás, oscila entre la ordinariez y la chabacanería más trepidantes.
Sin embargo, no es que este integrante del trípode del poder haya estado exento de momentos en que el drama, la tragedia o el sainete se apoderaron de la rutina parlamentaria.
Durante la dictadura estronista -1.954-1.989- se registraron episodios que transitaron todos los géneros teatrales citados. Podría decirse, salvando las distancias y citando a Carlos Marx, que "la historia ocurre dos veces: la primera vez como tragedia y la segun...